Gerontología - Universidad Maimónides

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Noviembre 25, 2006

Lanzaron el programa “Argentina Camina”

argentina_camina.JPGDedicar 30 minutos diarios a realizar actividad física, permite reducir en un 70% el riesgo de contraer graves enfermedades

La Nación
Viernes 24 de Noviembre de 2006

El ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, dio a conocer un proyecto que promueve la actividad física para combatir el sedentarismo

El ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, lanzó hoy en Mar del Plata el Plan Nacional "Argentina Camina", iniciativa que promueve la intensificación de la actividad física para combatir el sedentarismo, que provoca trastornos de salud evitables como la hipertensión, la diabetes, la obesidad, problemas cardiovasculares, colesterolemia, osteoporosis y ciertos tipos de cáncer.

Gonzalez García sostuvo en la presentación del plan que "la mitad de los argentinos tenemos sobrepeso u obesidad y el 46 por ciento no hacemos actividad física. El simple hecho de caminar media hora todos los días, nos puede hacer ganar muchos años de salud".

En diálogo con los periodistas, González García destacó que la actividad física habitual constituye "una gran ayuda para combatir enfermedades que afectan a muchos argentinos, como la hipertensión y la diabetes".

"Cambiar media hora de las muchas que se pasan frente a la televisión por media hora de caminata puede traer grandes beneficios para la salud", dijo

Acompañado por el intendente de General Pueyrredón, Daniel Katz, el ministro presentó la iniciativa en el Teatro Auditorium. Allí, el jefe comunal marplatense firmó junto al titular de la cartera de salud un Acta de Compromiso del municipio de General Pueyrredón con el Plan Nacional "Argentina Camina".

Indices bajos de actividad física en el país. Según la encuesta de Factores de Riesgo realizada por el ministerio de Salud de la Nación en 2005, casi la mitad de los argentinos realiza bajos niveles de actividad física.

Dedicar 30 minutos diarios a realizar actividad física, permite reducir en un 70% el riesgo de contraer graves enfermedades, como la diabetes, hipertensión arterial, problemas cardiovasculares, osteoporosis, colesterolemia y ciertos tipos de cáncer, entre otras.

El Plan Nacional "Argentina Camina" tenderá a estimular la actividad física y combatir el sedentarismo, a través de la incorporación regular de caminatas y otras actividades físicas.

http://www.lanacion.com.ar/informaciongeneral/nota.asp?nota_id=861712

Noviembre 23, 2006

Un desafío social: más de 2.700 argentinos superan los 100 años

Los especialistas advierten que para atenderlos faltan profesionales y políticas públicas. En 2001, según el censo, eran 1.855. La tendencia crece: la población centenaria aumentó un 45% en los últimos 5 años.

Carlos Galván
23.11.2006 | Clarin.com

El estallido de la longevidad. Así denominan los expertos a esta verdadera explosión demográfica de personas mayores que se vive en la Argentina. Un ejemplo: en 2001, según el censo de ese año, había en el país 1.855 personas de más de 100 años. Ahora, apenas cinco años después, el PAMI tiene registrados 2.703 mayores de cien años (2.109 mujeres y 594 varones). Se trata de un aumento del 45 por ciento. El siglo XXI ya se vislumbra como el siglo de los centenarios.

Pero el incremento del peso demográfico de la gente mayor puede medirse en un par de datos más. "En 1970 —explica a Clarín la socióloga Mabel Ariño, profesora adjunta de la cátedra de Demografía Social de la UBA— había 191.398 personas de más de 80 años y en 2001 sumaban 753.412. En apenas tres décadas casi se cuadruplicó la cantidad de mayores de 80". Y el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE, con sede en Chile) calcula que en 2015 habrá 1.072.357 mayores de 80 y que en 2050 serán 2.442.788.

¿Argentina está preparada para las consecuencias sociales, económicas, laborales y familiares que provoca este envejecimiento de la población? "Ni siquiera estamos preparados para atender a los que hoy tienen 70 años", dice Isidoro Fainstein, presidente de la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría.

"Para empezar las jubilaciones que se les paga a los viejos son una miseria, una limosna. Si una persona mayor de cien se casó y tuvo hijos, éstos probablemente ya tienen más de 75 años. ¿Cómo hace para ayudar a su padre", plantea Fainstein.

Más allá de los haberes jubilatorios, Fainstein también reclama por la escasez de políticas públicas dirigidas a la vejez. "En la carrera de grado de Medicina de la UBA, por caso, no se enseña geriatría. Sólo se la enseña en cursos de posgrado", cuenta.

Fainstein da más ejemplos: "En la Ciudad de Buenos Aires un único hospital público, el Durand, cuenta con una unidad de geriatría. Y en la Provincia uno sólo tiene servicio de geriatría, el Vicente López y Planes de General Rodríguez".

La necesidad de formar especialistas en geriatría y contar con más servicios en esta especialidad obedece a que los síntomas de una enfermedad difieren entre una persona joven y una mayor. Un infarto puede presentarse sin dolor en una persona mayor.

Para Graciela Zarebski, directora de la licenciatura en gerontología de la Universidad Maimónides, también es necesario empezar a capacitar de manera intensa gente capaz de "ocuparse del cuidado de viejos frágiles". Y agrega: "se necesita crear redes de apoyo y lugares de participación donde los adultos mayores puedan compartir proyectos y aprender hábitos de vida saludables y acerca del autocuidado de la salud".

De acuerdo a Zarebski, "lo que hay que lograr es que la gente longeva tenga una buena calidad de vida, sea activa y esté en una buena condición física y mental".

Una de las claves parece ser justamente el estado en el que se llega a la vejez. "La expectativa de vida es una cosa y otra completamente diferente la expectativa de vida saludable", explica el médico Juan Hitzig, especialista en Biogerontología y autor del libro "Cincuenta y tantos".

"En la Argentina la expectativa de vida al nacer es de 75 años, pero la de vida saludable es de 68. Es decir que estamos destinando el 10 por ciento de nuestras vidas a ser viejos. Ninguna otra especie le dedica más del 2 por ciento de su vida a ser viejo", dice Hitzig.

Hay una diferencia entre envejecimiento y vejez. "El primero —dice Hitzig— es un proceso ligado a la autonomía, a la independencia y a la salud. La segunda, en cambio, es un estado ligado a la discapacidad, la dependencia y la enfermedad".

Este fenómeno de la longevidad no es un milagro. Diferentes factores —los avances de la medicina, los cambios alimenticios, el control de las pestes, el agua potable— fueron los que permitieron agregarles años de vida a los seres humanos.

"Estamos preparados para vivir entre 100 y 120 años. Pero antes sólo un súper hombre lo lograba. Hoy, en cambio, hay una avalancha de envejecimiento como nunca conoció la especie humana", asegura Hitzig. "Ahora hay que conseguir —advierte— que el envejecimiento sea saludable porque sino no nos van a alcanzar los geriátricos".

Por ahora la cantidad de gente que vive en geriátricos parece ser bajo. "Menos del 2 por ciento de la población mayor está en geriátricos", estima Isidoro Fainstein. Y aclara: "En otros países llega al 5 por ciento. La sociedad argentina es muy contenedora, no abandona a sus viejos".

http://www.clarin.com/diario/2006/11/23/sociedad/s-03215.htm

La receta de Jeanne
Silvina Heguy
sheguy@clarin.com


Los registros mundiales aseguran que la francesa Jeanne Calment ostenta el extraño título de ser la persona que más vivió en este mundo. Después de festejar 122 veces su cumpleaños murió en el verano de 1997. Soplaba las velitas los 21 de febrero y, cuando ya se había convertido en una celebridad a causa de su larga data, solía divertirse frente a los periodistas que la iban a entrevistar. Jeanne ensayaba distintas respuestas ante la pregunta sobre cómo hizo para vivir tanto. Una vez aseguró que la risa ayudaba. Otra que la clave era tener un estómago de avestruz. Hasta que finalmente se aburrió y dijo: "Dios debe haberse olvidado de mí".

Vivir más


En 1950 la esperanza de vida al nacer en la Argentina era de 62,73 años. En estos 50 años ese indicador no paró de crecer. Actualmente, según el INDEC, es de 75,24 años. Y la proyección es que en 2015 sea de 76,13 años.

Porteños ochentosos


"Según el último censo el 38 por ciento de los argentinos de más de 80 años están concentrados en el área metropolitana", informó la demógrafa Mabel Ariño. Sólo en la Ciudad se censaron 125.742 mayores de 80.


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Noviembre 22, 2006

Las neuronas que produce el cerebro adulto son funcionales

Hallazgo de investigadores argentinos

Son idénticas alas del recién nacido

(Agencia CyTA-Instituto Leloir).- Aunque hace años se pensaba que en el cerebro de los adultos las neuronas no se regeneraban, investigaciones realizadas en los años 90 demostraron que sí y que ese proceso se desarrolla en dos regiones específicas del cerebro: el bulbo olfatorio y el hipocampo. La neurogénesis -formación de nuevas neuronas- es posible a partir del nacimiento de células progenitoras que aportan un número importante de células nerviosas cada mes.

La Nación Ciencia/Salud
Miércoles 22 de Noviembre de 2006

Cuando las nuevas neuronas alcanzan la madurez y se conectan a la red neuronal, resulta imposible diferenciarlas de las primigenias. Para estudiar si las neuronas que se forman en el hipocampo -área que se localiza debajo de la corteza cerebral y participa en los procesos de aprendizaje y memoria- del cerebro adulto son similares o diferentes de las generadas en el individuo recién nacido, científicos del Laboratorio de Plasticidad Neuronal del Instituto Leloir se valieron de ingeniería genética para marcar a ambas con colores diferentes.

¿Cómo lo hicieron? Introdujeron en el hipocampo de un mismo ratón dos clases de virus modificados genéticamente que dirigen la formación de proteínas fluorescentes. Para marcar las células constituidas durante la adultez emplearon un virus que teñía de rojo, mientras que para señalizar a las neuronas formadas durante el desarrollo inicial utilizaron otro que las teñía de verde.

Una vez que lograron distinguir a ambos grupos en el microscopio, evaluaron su actividad eléctrica, medida en función de la respuesta que cada uno de los grupos de neuronas daba frente a impulsos inhibitorios y exitatorios. "Encontramos que prácticamente no hay diferencia en su funcionalidad; la célula que nace en el hipocampo del cerebro del adulto sabe muy bien cómo imitar a la que se formó durante el desarrollo", señala el doctor Alejandro Schinder, líder del grupo que realizó el hallazgo.

A la luz de este descubrimiento, ¿cuán lejos está la ciencia de inducir la formación de nuevas neuronas capaces de compensar la pérdida de células nerviosas en individuos que padecen enfermedades neurodegenerativas?

"Todavía no sabemos si es posible -remarca Schinder-. El cerebro es una inmensa red compuesta por una maraña de miles de millones de neuronas, con una cantidad infinita de conexiones, muy específicas. Antes de pensar en producir neuronas para reemplazar a las dañadas en un punto determinado del cerebro necesitamos entender mejor cómo «saben» las nuevas células cómo y con qué otras células tienen que conectarse en el circuito neuronal existente, así como cuáles son los factores que «marcan la cancha», señalándole a la célula para dónde debe ir dentro de esa compleja red."

El trabajo publicado ayer en la revista internacional PLoS Biology agrega un nuevo eslabón a la cadena de descubrimientos que Schinder y su grupo vienen realizando en relación con la neurogénesis del adulto, esto es, la capacidad del cerebro de formar nuevas neuronas.

El anterior hallazgo, publicado a fines de 2005 en The Journal of Neuroscience , y comentado en la edición de febrero de este año en Science , describía los pasos que siguen las células progenitoras indiferenciadas del cerebro adulto para dividirse y convertirse en neuronas.

"Con el trabajo que se publica hoy dimos un paso más: demostramos que las neuronas que el hipocampo continúa agregando durante toda la vida imitan el comportamiento de las preexistentes a tal punto que es muy difícil distinguirlas", concluye el investigador.

http://www.lanacion.com.ar/cienciasalud/nota.asp?nota_id=860993

Noviembre 21, 2006

Mails de apoyo al hombre que quiere ser un viejo útil

castro.jpgTIENE DOS TITULOS UNIVERSITARIOS, 58 AÑOS Y HACE TRES BUSCA TRABAJO

Clarín publicó el jueves su carta. Quería saber qué les pasa a otros en su misma situación.

Pilar Ferreyra
20.11.2006 | Clarin.com

Cada vez que abro el correo electrónico encuentro treinta mensajes nuevos". Eso contó el viernes Daniel Enrique Castro, un día después de que su carta "Asociación de Viejos Utiles" fue publicada en Clarín. Esos dos días recibió 235 mensajes.

Con dos títulos universitarios y un posgrado —un MBA del Dartmouth College de Hanover, EE.UU.—, hasta los 55 Daniel trabajó sin interrupción. Hasta que en su último puesto como gerente general de un sistema de medicina prepaga —que desarrolló y del que fue socio minoritario—, los dueños mayoritarios optaron por vender. Aún le deben sueldos, la indemnización y lo correspondiente por sus acciones. "Me estafaron", explicó.

De ahí en más, cada vez que se presenta a un trabajo, su currículum resulta demasiado para lo que piden. O a sus 58 años le ofrecen un sueldo sin relación con sus conocimientos y experiencia. Ahora se cansó de buscar empleo solo, de que su "experiencia, formación y cultura no sirvan para cierto paradigma de las empresas". Y envió su mensaje a Clarín para saber qué les pasa a otros en su situación, y tratar de armar una asociación o algo similar donde los que sufren la precarización laboral como él, puedan juntar fuerzas.

"Cuando vendieron la empresa empecé a penar. En lo mío era conocido y bueno pero no conseguía nada. Un poco porque se busca algo barato", dijo. Castro cuenta que la mayoría de quienes le escribieron podrían haber redactado su misma carta. Casi todos profesionales de más de 50, sin trabajo y sin saber qué hacer.

¿Cuál fue su intención al escribir la carta? "Marcar la marginación emocional que vivimos quienes todavía nos sentimos útiles; que le costamos dinero a la sociedad al formarnos en la escuela y la universidad públicas y quedamos desarraigados con las privatizaciones". Confiesa que no sabe si va a poder armar, la Asociación de Viejos Utiles pero que al menos leerá cada mensaje que recibió. "Si entre todos construimos un espacio de contención quizás sea más fácil solucionar nuestros problemas".

http://www.clarin.com/diario/2006/11/20/sociedad/s-03201.htm

"Asociación de Viejos Utiles"

Pertenezco a la generación de los 58 años de edad. Tengo dos títulos de grado y uno de posgrado de una universidad americana, he sido docente universitario, he trabajado en empresas chicas, medianas y grandes, de capital nacional y extranjero, en cargos medios y directivos.

Atravesé el Rodrigazo, el Proceso, la tablita, el plan Austral, las dos híper, la convertibilidad, el corralito, y la crisis. Como muchos compatriotas, no robé, no fui político, no me fui del país, formé una familia, la crié, la eduqué en el trabajo, el estudio y el respeto a la experiencia.

Ahora estoy desocupado como muchos otros, pero quizá un poco peor. ¿Por qué? ¿Qué hice? ¿En qué me equivoqué? No me quedé sin trabajo a los cuarenta, sino cerca de los sesenta. Parece que mi experiencia, formación y cultura no sirven de nada para cierto paradigma de las empresas, consultoras y también los medios de comunicación que directa o indirectamente han generado la idea, que aunque la edad promedio de vida se ubica ya en los 80 años, que a los 55/ 60 años somos viejos inútiles.

Por eso que he decidido crear AVU, Asociación de Viejos Utiles, donde desde los cincuenta nos unamos para sinergiarnos entre nosotros y poder seguir siendo útiles. A empresarios pymes y grandes que crean que ciertos valores como formación, experiencia, voluntad de trabajo y dedicación son necesarios y útiles a sus organizaciones.

Pido a todos aquellos que compartan estas ideas e inquietudes se contacten conmigo.

Daniel Enrique Castro. danielenriquecastro@gmail.com

Noviembre 19, 2006

Diez grandes verdades

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10) Una nación donde los viejos cobran 200 dólares de jubilación, hacen la cola de pie en las puertas de los bancos, son maltratados en los hospitales, y llamados “abuelos” por unas personas que no son sus nietos, donde languidecen en geriátricos si hay suerte... es un pobre país.

Por Rolando Hanglin
La Nación Revista
Domingo 19 de Noviembre de 2006

Extracto de la nota original
http://www.lanacion.com.ar/edicionimpresa/suplementos/revista/Nota.asp?nota_id=859219

Palabras y palabrejas

Puede haber algo más primordial que la salud? ¿Pueden existir mayores prioridades que preservar el derecho a la educación? ¿Pueden ser metas a "largo plazo" cuestiones como la preservación del planeta y sus especies? ¿Hay que insistir en aquello de que la inseguridad es una sensación? ¿Y vamos a seguir usando frases hechas y palabrejas inventadas por los politiqueros para definir estos problemas?

Por Enrique Pinti
La Nación Revista
Domingo 19 de Noviembre de 2006

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También sabemos que a la salud se la ayuda con prevención, que significa información, que es sinónimo de educación, que no es solamente aprender a leer y escribir, a sumar y restar, sino también a respetar pautas de vida para la mejor convivencia. Y eso, a la larga o a la corta, traerá menos delitos, sobre todo aquellos que provienen del resentimiento social que provoca sentirse excluido, rechazado y despreciado por una sociedad que niega el derecho a la salud, a una vivienda digna y a la educación.
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Extracto de la nota original

http://www.lanacion.com.ar/edicionimpresa/suplementos/revista/Nota.asp?nota_id=858873

¿Viejo yo?: el boom de los mayores

boom_mayores.JPG
Cada vez son más y cada vez viven mejor. Los nuevos adultos mayores, hoy no están dispuestos a entrar en cuarteles de invierno. Luces y sombras de este fenómeno

Por Florencia Arbiser
La Nación Enfoques
Domingo 19 de Noviembre de 2006

El señor con pantuflas, condenado al apodo despersonalizado de "abuelo" y compulsivamente habituado al consomé, está en desuso. Es un viejo modelo de viejo.

El mundo está ante el umbral de una nueva y potente tendencia: el fenómeno de los adultos mayores. Cada vez son más -representan el grupo con mayor crecimiento demográfico del planeta- y, gracias a los avances de la medicina, cada vez viven mejor.

Hombres y mujeres que hoy rondan o han pasado los 65 años -entre ellos los célebres babyboomers, hijos del boom de natalidad de la posguerra, como Bill Clinton, Steven Spilberg, Paul McCartney o Mick Jagger- no están dispuestos a entrar en el cono de sombra que antes les hubiera deparado la edad. Un porcentaje importante de esos adultos tiene la suficiente solvencia económica como para hacer de ese bonus-track de vida un buen momento.

Y el mercado, ávido de nuevos horizontes, ya los descubrió: en EE.UU., los mayores de 50 años acumulan más riqueza y poder de gasto que ningún otro grupo en la historia. En la Argentina, mientras los sociólogos ya hablan del impacto socio-cultural de los nuevos adultos, en el ámbito de las usinas publicitarias -donde no sólo se venden productos sino también valores sociales- empieza a desaparecer palabra vejez.

En los últimos 50 años, desde 1950 a 2000, se triplicó la cantidad de mayores de 60 años en el mundo: hoy son 606 millones de personas. Pero se espera que, para 2050, la cifra ronde los dos mil millones, según un informe de Naciones Unidas. Es decir que, entre el año 2000 y el 2050, los adultos mayores pasarán de ser el 10 por ciento de la población global a ser el 20 por ciento.

La tendencia, aseguran, se sentirá con fuerza en países en vías de desarrollo. El Departamento de Censo de Estados Unidos señala que el 59 por ciento de los mayores de 65 años, en el año 2000, vivía en países en vías de desarrollo, y que esos países alojarán, en 2030, al 70 por ciento de ese segmento poblacional. Según esa fuente, Argentina ocupa el puesto número 22 en el ranking mundial de países con más habitantes mayores de 65, a juzgar por el año 2000. Y se estima que, para 2030, esa cantidad se duplicará en nuestro país.

Aunque el crecimiento de la expectativa de vida tiene su excepción en los países más pobres -en Mozambique, por ejemplo, la esperanza de vida al nacer es de 40 años-, en la otra punta de la realidad mundial la expansión adulta es un fenómeno que acapara la atención de especialistas de diversas áreas. Y como muchas veces sucede, es en el mundo de las consultoras -especialistas en descubrir nuevos mercados y detectar las necesidades de los nuevos clientes- donde más se hace evidente el impacto de muchas transformaciones sociales.

En una investigación publicada en 2005 por la consultora internacional Deloitte, Riqueza y Sabiduría: Atendiendo las necesidades de los consumidores mayores , se concluyó que los consumidores mayores de 50 años son una fuerza económica en crecimiento que va a transformar múltiples industrias como no lo hizo ningún otro cambio demográfico reciente en la historia. "Desde el cuidado de la salud al comercio minorista, de los viajes a los servicios financieros y desde el entretenimiento a la electrónica, los consumidores mayores van a demandar productos y servicios hechos a la medida de sus necesidades", detalla el informe.

En EE.UU., la fuerza económica de ese segmento etario no es para menospreciar: los consumidores mayores de 50 años gastan anualmente más de 1.7 billones de dólares en productos y servicios. Y representan así casi la mitad del gasto de consumo de ese país.

En Argentina, en donde en el segundo semestre de 2005 -según la Encuesta Permanente de Hogares del Indec- un 20,2 por ciento de los mayores de 65 se ubica dentro de la clase media alta, los especialistas coinciden en que en los próximos cinco años la tendencia empezará a verse fuertemente reflejada en el mercado.

Preconceptos culturales

La imagen de los mayores suele estar asociada con las pesadillas a las que remite el PAMI -vulnerabilidad, escasez económica, abandono, impotencia-, pero, si bien en sectores sociales desfavorecidos parte de todo eso puede ser una realidad, los especialistas sugieren que, en todo caso, la idea de una adultez desvalida y pasiva está más en línea con preconceptos culturales que, incluso, con los datos duros.

Los "nuevos viejos" se sienten ciudadanos, autónomos, activos, y no leen el aterrizaje en la tercera edad como el otoño de sus vidas. Y menos aún habiendo en este grupo de adultos mayores tantos hijos del "baby boom". Como generación que modificó estilos de vida en lo que se conoció como la revolución de la cultura juvenil, lo primero que rechaza es el trazado de un perfil homogéneo. Los "boomers" fueron la generación más heterogénea de todas. Y no esperan estandarizarse con patrones comunes en su vejez, término al que muchos ni siquiera nombran.

La investigación de Deloitte se pregunta qué está haciendo el mercado para absorber semejante grupo de peso. Es un grupo que presenta palpables cambios biológicos -en la movilidad, la flexibilidad, la elasticidad, la fuerza, la visión y la audición-, cambios psicológicos -en su memoria y capacidad de absorber información-, cambios sociales -en cuanto a los roles familiares y estilos de vida- y cambios económicos -porque deben replantear sus ingresos e inversiones-. Todos estos cambios impactan en su forma de consumo.

En una entrevista telefónica con LA NACION desde su oficina en Boston, Ajit Kambil, director global del área de investigaciones de Deloitte y autor de esta investigación, señala que hay sectores del mercado que ya se esmeran por captar a una población envejecida cada vez más numerosa, con mayor nivel educativo que en décadas anteriores y que sigue trabajando por más tiempo.

Entre los numerosos ejemplos que refieren sobre diseños de autos y de electrodomésticos adaptados a la edad, Kambil menciona el avance en los desarrollos turísticos, no justamente para los amantes de los baños termales. Así, destaca el viaje intergeneracional que propone Disney desde el 2003. Son los "Magical Gatherings", a donde los intereses y espacios son compartidos por la familia a pleno, de bisnieto a bisabuelo, todos en compañía del omnipresente mamífero roedor, Mickey.

Concentrado en no perder porciones de esta descomunal torta, hasta el reino del "hágalo usted mismo" trampeó su slogan. La cadena Home Depot inventó la variante del "lo hacemos por usted". La estrategia resultó exitosa: el nuevo servicio recibe 11.000 pedidos diarios de estadounidenses que masticaron años verdes de hacerlo por sí mismos hasta que maduraron a otra etapa.

También el mercado inmobiliario busca acercarse con el desarrollo de viviendas "amigables" para que la gente pueda preservar autonomía. Crece el desarrollo propiedades sin barreras arquitectónicas, con barandas y espacios para que circulen las sillas de ruedas; con servicios de paleado de nieve, cortado de pasto y hasta limpieza de canaletas incluidos.

Pero en el vivir mejor no todo tiene que ver con la adaptación de productos a las limitaciones de una edad. En la Universidad de Michigan hay una sede de la Comunidad Universitaria para personas Jubiladas. Con el objetivo de brindar un entorno académico estimulante para adultos mayores, ya se desarrollaron en ese país 50 centros de viviendas dentro del campus universitario o cerca de ellos, y hay otros 50 en construcción. Así, algunos adultos mayores retoman estudios, dan clases, circulan por la biblioteca y participan de actividades extracurriculares.

También en nuestro país las propuestas universitarias ampliaron su convocatoria. A imagen y semejanza de los modelos franceses, desde los años 80 se reprodujeron en Argentina los modelos de universidades para la Tercera Edad que hoy ya son 20 en todo el país. Siguiendo a la precursora de Paraná, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), que tiene cerca de 1000 adultos mayores, participó este año en el XII Encuentro Nacional de Programas y Departamentos Universitarios para la Mediana y Tercera Edad.

Y al reino de internet -en donde los grandes son llamados "inmigrantes digitales" (a diferencia de los más jóvenes, nativos digitales)-, también llegaron camadas de mayores dispuestos a hacer uso de las bondades del nuevo milagro tecnológico, aunque, pese al empeño por navegar, las tipografías pequeñas y el lenguaje casi siempre en sintonía con los más jóvenes no facilitan el acceso de los adultos mayores al mundo virtual.

Pero los medios audiovisuales también empezaron a mirar de otra manera a esta generación que, muchas veces, no se siente reflejada en el modo en que es retratada por la televisión. Así lo interpretó la empresa Erickson Communties y no le fue mal en su apuesta. Con la Universidad de Yale hicieron un estudio que mostró que los mayores de 60 años tienen una presencia televisiva de un 2 por ciento. Y casi siempre aparecen en roles negativos, para el humor en comedias, como dementes en las telenovelas. Esto ocurre a pesar de que el 80 por ciento de ese segmento etario ve televisión. Por eso, la empresa lanzó en septiembre laseñal Retirement Living TV, dirigida a los adultos mayores, donde aconsejan sobre el manejo de finanzas, formulan las preguntas pudorosas pero necesarias a los médicos, hablan de sexo adulto, de buen comer, de viajes. A dos meses y medio del lanzamiento, el canal ya llega a 24 millones de hogares en Estados Unidos.

"Para la comunidad -explicó a LA NACION Elliot Jacobson, de Erickson Communities-, todavía los mayores no tienen valor, no importan. Pero esa creciente población quiere ver otra imagen de sí misma."

El comentario de Jacobson da también en otra tecla: lo que ya es palpable en el mercado -la fuerte presencia de los adultos más grandes como consumidores- no tiene todavía un completo correlato en la percepción social.

El culto a la juventud con su consecuente marginación de los mayores sigue firme. Académicos y empresarios intentan comprender cómo es y cómo se siente esta nueva población de adultos. La socióloga Nélida Redondo, investigadora en Sociología del Envejecimiento, destaca que hay contextos que reafirman su sentimiento de ciudadano: en muchos países del mundo hay reglamentaciones que les garantizan derechos de privacidad e intimidad. Aun si están institucionalizados, no se los llama con el genérico "abuelo", no se les regulan las visitas por horarios y se les respeta su capacidad de consumo. "En Argentina -sostiene Redondo- aún prevalece cierta idea del pobre y vulnerable viejito, con escaso derecho ciudadano, cuando las encuestas muestran que no es pobre ni vulnerable en la mayoría de los casos."

Silvia Gascón, directora de la maestría de Servicios de Gerontología en el instituto universitario Isalud propone salir del estereotipo compasivo y construir ciudadanos: "El temor de los adultos mayores no es a envejecer, sino a perder autonomía."

¿Cómo lograr una longevidad exitosa, con participación social y económica? "Los adultos mayores tienen habilidades que ya están siendo reconocidas en el mercado laboral. Muchas empresas del mundo colocan a los jóvenes en los sectores innovadores, pero a sus empleados más grandes los posicionan en áreas vinculadas a ética y gerenciamiento," dice Redondo, que es asistente externa del Programa para las Américas de la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS).

La socióloga María Julieta Oddone -investigadora en Flacso y Magíster en Gerontología- reconoce que el mercado laboral es discriminatorio con los mayores de 45, contra quienes suele emprender políticas expulsivas. Es cierto, dice, que esporádicamente son recontratados en puestos de consultoría, pero no es lo más habitual. Contra situaciones como éstas, el Ministerio de Producción de la Provincia de Buenos Aires lanzó el año pasado el programa Experiencia Pyme que habilita a pequeñas y medianas empresas a contratar a personas mayores de 50 años como consultores. Los costos de honorarios tienen subvención del Ministerio.

"Es una forma de aprovechar la experiencia de consultores de primer nivel, con años de entrenamiento en gerencia, que quedaron fuera del mercado laboral", señala Cecilia Canals, coordinadora del programa. Más de 3500 personas se postularon y 503 fueron seleccionados.

Así las cosas, el ejemplo de la filial japonesa de Toyota, en Tokio, en donde desde este año están recontratando a ingenieros que se jubilan -ya lo hicieron con 701 empleados-, por el momento es una rareza, aunque hay coincidencia en que muchas otras empresas tendrán en cuenta esa experiencia. "Necesitamos que sigan al frente de puestos que requieren habilidades tecnológicas que ellos dominan", explicó a LA NACION Monika Fujita.

Lo cierto es que, aunque en el mundo aún son preponderantes las camadas de gerentes de 30 y los desocupados mayores de 45 años suelen perder en el combate contra la reinserción laboral, un movimiento menos perceptible empieza a hacerse lugar. Con la avalancha demográfica de la nueva generación de adultos -más seguros de sí mismos, menos dispuestos a entregar las armas- y con el ímpetu que les da la mayor expectativa de vida sintiéndose bien, han logrado que el mundo vuelva a hablar de ellos y no para acercarles bastones.

Guillermo Oliveto, CEO de la consultora CCR, especializada en investigación de mercado, lo pone en estos términos: "Ahora los longevos no son casos aislados y muchos tienen conciencia de que van a tener ese bonus track de más años de vida. Esto cambia la mirada hacia la generación de los adultos mayores. En todo el mundo, y Argentina está incluida, se empieza a reivindicar el respeto a la experiencia, la capacidad de reflexión y los saberes de la tercera edad".

Para Oliveto, si algo da la pauta de esa nueva mirada hacia los adultos es que se está matando la palabra vejez. "En Estados Unidos se habla de los baby boomers , en Argentina, en el ámbito de las consultoras , se habla de senior groups o de edad de oro . Todo un cambio de perspectiva."
Consumidores y emprendedores

# Estadísticas locales. Entre 1970 y 2001, los censos nacionales llevaron a concluir que los adultos mayores de 65 años bajaron su analfabetismo del 20,9 % al 6,5 %, en el caso de las mujeres, y del 15 % al 5,7% entre los hombres. En tanto que, en los últimos diez años, aumentó en ese grupo la cantidad de personas con estudios universitarios completos. Del total de adultos mayores de 65, un 20,2% se ubica en el quintil cinco de la población, clase media alta, de acuerdo con las cifras de la Encuesta Permanente de Hogares correspondiente al segundo semestre de 2005.

# Un mercado virgen. En nuestro país existe un mercado virgen de bienes de consumo y servicios orientados al segmento de adultos mayores de 65 años que tendrá desarrollo en los próximos cinco años, de acuerdo con los cálculos de Eduardo Sebriano, Bussines Intelligence Manager de Nestlé Argentina. Por ejemplo, productos alimentarios con más contenido de nutrientes y mayor absorción de vitaminas que podrían ser presentados en envases más pequeños, con tipografías de mayor tamaño y sistemas para abrir y cerrar que requieran menor esfuerzo.

# El caso norteamericano. En los Estados Unidos, los mayores de 50 años representan casi la mitad del gasto de consumo en un mercado que se esfuerza por integrarlos: revistas para atletas mayores, sitios de Internet con información, juegos y humor y hasta un canal de televisión (Retirement Living TV). Por Internet, los adultos mayores pueden comprar productos adecuados a sus necesidades: un set de tres lamparitas que se encienden en la penumbra, cordones elásticos que difícilmente se desaten, manijas cómodas para ajustar cierres y botones de las prendas y martillos con fibra de vidrio y mango antideslizante, entre miles de productos.

# Nuevos desarrollos. El mercado norteamericano también es rico en nuevos desarrollos orientados a la comodidad de este grupo etario: desde un adminículo que ayuda a desabrocharse el corpiño, hasta un abrelatas fácil de usar para personas con artritis. Pero la condición, en este último caso, es que el abrelatas no tiene que comercializarse mencionando la palabra artritis. "Lo último que quieren son productos paternalistas", señalan en la empresa Good Grips, que tiene más de 750 artículos para el hogar fáciles de usar.

# Excesiva juventofilia. "Hacen falta muchos años para llegar a ser joven" es el lema de Gabriel Dreyfus, un publicista de 60 años que se ubica entre los que se reciclan y comienzan de nuevo cuando grandes. Este año abrió una nueva agencia de publicidad y denuncia que hay "excesiva juventofilia" en el mundo publicitario de nuestro país, ya que escasean los colegas de su edad. Sin embargo, él argumenta que Beethoven y Picasso también dieron los mejores frutos en su madurez.

Preservar la independencia

Tiene 81 años y, desde hace dos, el ingeniero Rafael Kohanoff está a cargo del departamento del Instituto Nacional Tecnológico (INTI) que se dedica a Tecnologías para la Discapacidad y la Tercera Edad. Desde allí trabajan en el desarrollo de prototipos de elementos que podrían fabricarse en el país y ayudar a los mayores a preservar mayor independencia. “Los mayores se deprimen cuanto más se sienten un estorbo para su entorno”, dice Kohanoff.

Un bastón con un dispositivo que no se deslice y evite que se caiga al piso cada vez que se apoya contra una mesa o una pared, un chango elegante que pueda servir de andador y almacenar las compras y una lámpara portátil para los estudios de fondos de ojos, son algunos de los muchos elementos que se estudian y testean con un equipo de asociados interdisciplinarios.

Con 60 años de casado, tres hijos, siete nietos y tres bisnietos, Kohanoff, que nació en Santiago del Estero y se graduó como ingeniero químico en Santa Fe, recién el último año dejó de manejar y abandonó la práctica del Tai Chi Chuan. Pero sigue apostando al trabajo, de lunes a viernes, de 8 a 19 horas.

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