Luisa Guiser cumplió su anhelo en el programa Adultos 2000
La Nación
Jueves 13 de setiembre de 2007
Desde que terminó la primaria, a los 13 años, en Tostado, Santa Fe, Luisa Guiser soñaba con formar una familia y hacer el secundario. Hasta hace tres años había podido hacer todo, menos terminar la escuela media.
Ayer, con 81 años, retiró de la sede del Programa de Educación Adultos 2000 del gobierno porteño una constancia de certificado en trámite. La semana pasada dio la última materia, Educación para la Salud.
"Era algo que tenía pendiente y lo seguía posponiendo por hacer otras cosas", contó Luisa a LA NACION, mientras era felicitada por personal administrativo y profesores de la sede central de ese programa, en avenida Díaz Vélez 4265.
Las "otras cosas" a las que se refiere eran el trabajo y el estudio de música, su pasión. Hace unos siete años terminó la carrera de instrumentista en la Escuela de Música Popular de Avellaneda, cuyo título no recibió por no tener el secundario. Ahora está terminando Musicología en el Conservatorio Manuel de Falla.
"Se me iban acumulando los papeles hasta que un día la verdulera de mi barrio, Floresta, me comentó que estaba haciendo el secundario y me entusiasmé", recordó Luisa, y destacó la gran ayuda que le dieron los profesores en las clases que funcionan como consultorías.
En los ocho años desde la creación de este programa, que ofrece la posibilidad de obtener el título de bachiller a los mayores de 16 años, se graduaron hasta ahora 1905 adultos.
Esfuerzo constante
Gabriel Serafini, coordinador de Física, fue uno de ellos. Comentó que tuvo muy pocos alumnos mayores en los cuatro años que lleva trabajando allí. "Son personas que se esfuerzan mucho y son dignas de admiración. Luisa fue muy buena alumna", dijo.
A ella todas las materias le parecieron "fáciles", aunque "densas", excepto matemáticas, la única en la que fue aplazada, y varias veces. Para estudiar la ayudaban sus dos hijos. Pablo, que es ingeniero, le explicaba matemáticas por teléfono, y a Hugo le hacía consultas de historia.
Luisa vive sola. Se levanta a las cinco y estudia durante la mañana. Tiene alumnos particulares de música, entre ellos sus nietos Germán, Federico y Ludmila. Los que están más sorprendidos son sus otros dos nietos, Federico y Tatiana, ambos de 17 años. Este año ellos terminan el secundario y comparten este logro con su querida abuela Luisa.
http://www.lanacion.com.ar/943527
