Comprobaron en ratones que las placas amiloides aparecen en menos de 24 horas.
Por: Valeria Román
27.02.2008
Clarín.com
La enfermedad que se roba los recuerdos lentamente se desarrolla más rápido que lo pensado. Las placas amiloides, que se forman en el cerebro y que están asociadas a la enfermedad de Alzheimer, aparecen en menos de 24 horas, según un estudio publicado en la revista británica Nature.
Hasta el momento, la enfermedad de Alzheimer no tiene cura, pero se está poniendo mucha energía para descubrir sus causas y desarrollar tratamientos efectivos. En este marco, un equipo del Instituto de Enfermedades neurodegenerativas del Hospital General de Massachusetts, en Boston, Estados Unidos, reveló el corto tiempo en que tardan en formarse las placas que distinguen al Alzheimer.
En la enfermedad de Alzheimer, las placas amiloides se desarrollan en el hipocampo, una estructura en el cerebro que ayuda a codificar los recuerdos, y en otras áreas de la corteza cerebral que se usan para pensar y tomar decisiones. Es por esto que los síntomas de la enfermedad pueden ser la pérdida de la memoria, la confusión acerca de la ubicación de lugares familiares o la dificultad para manejar dinero y pagar cuentas, entre otros.
Los investigadores de Boston generaron ratones transgénicos. Usaron también un tipo de imagen por microscopía que les permitió seguir el cambio, primero semanalmente y, más adelante, diariamente. Pudieron observar que las placas podían desarrollarse 24 horas después de haber tomado una imagen sin ella en el mismo lugar. "Se formaron más rápidamente que lo esperado", señaló el líder del experimento, Bradley Hyman. Para este científico, el experimento permitió aprender el tiempo y la secuencia del evento de formación de las placas y serviría para hacer que no se desarrollen.
El resultado podría dar más peso a la idea de que la medicación antiamiloide es "una estrategia racional", sostuvo Sam Gandy, director del Centro Médico Mount Sinai de Nueva York. Aunque se sabe que la formación de placas no sería el único cambio producido por la enfermedad de Alzheimer en el cerebro.
Para Eduardo Castaño, investigador en neurociencias del Instituto Leloir y del Conicet, el estudio en Boston tiene su mérito por comprobarse en un animal vivo y por poner el foco en la placa amiloide. "Hay una teoría que predomina que pone más énfasis en el material soluble que flota en el cerebro y que después forma la placa".
Castaño comentó a Clarín: "Si bien la enfermedad se conoce desde hace 100 años, recién durante los últimos 20 hay investigación básica intensiva. Ahora contamos con los ratones transgénicos y con técnicas de imagen muy útiles. Hay ensayos clínicos que intentan bajar la cantidad del amiloide que circula en el cerebro para retrasar el comienzo o desacelerar el progreso de la enfermedad".
http://www.clarin.com/diario/2008/02/27/sociedad/s-03401.htm