Gerontologia - Universidad Maimónides

Mayo 16, 2005

Adultos mayores: una población vulnerable

Las proyecciones demográficas indican un paulatino envejecimiento de nuestra población y la desprotección de los más ancianos.

Carlos Renna. Director nacional de Población
Clarín
Lunes | 16.05.2005

A partir de la segunda mitad del siglo XX la población argentina mostró cambios sostenidos en la composición por sexo y estructura por edad. Información del INDEC señala que en el primer aspecto se observa una progresiva disminución de la relación de masculinidad, en tanto que en el segundo se evidencia un paulatino envejecimiento, sólo comparable con Uruguay y Chile dentro del continente latinoamericano.
Esta situación es consecuencia del descenso sostenido de la fecundidad y la mortalidad, y efecto de las migraciones internacionales. En la Argentina residen 3.587.620 adultos mayores, constituyendo el 9,9% de la población total. En ese universo, la relación es de 94,9 hombres por cada 100 mujeres, provocando un marcado proceso de feminización.
El proceso de envejecimiento se hace muy claro a partir de 1970 y avanza en forma sostenida según las estimaciones para el año 2015, año en el que se calcula que los adultos mayores llegarán a 4.634.202 personas, es decir el 10,92% de la población total.
Se prevé además que la tasa de natalidad descenderá de 18 por mil en el quinquenio 2000-2005, a 16,8 por mil en 2010-2015. Pero la tasa de mortalidad también descenderá de 7,9 por mil en 2000-2005 a 7,7 por mil en 2010-2015.
La participación de personas nacidas en el extranjero sobre la población total descendió continuamente desde 1914, cuando llegaba al 29,9%, y pasó a ser del 13% en 1960. De allí en adelante se mantuvo la tendencia decreciente hasta llegar a representar sólo el 4,2% de la población total en 2001, es decir 1.531.940 personas.
Conviene destacar que el 60% de ellos proviene de países limítrofes, y constituye la migración reciente. Los inmigrantes no limítrofes constituyeron el grueso de los grandes volúmenes registrados hasta mediados del siglo pasado.
En 2001 una cuarta parte de los varones extranjeros y el 27% de las mujeres tenía 65 años o más, y más de la mitad de los varones y mujeres eran de origen europeo. La tasa neta de migración que se ubicaba en 3,4 entre 1950-1955 resulta negativa entre 2000-2005, y cero según las estimaciones para los próximos diez años.
La razón de masculinidad en los adultos mayores es descendente por tramos quinquenales y disminuye de 81,9 entre 65 y 69 años hasta 36,5 entre 90 y 94 años. En las estimaciones para el año 2015 se mantiene un ligero predominio femenino representado por un 11,4% mientras que los varones constituirían el 8,3%.
Las condiciones de vida que soportan los ubican en situación de pobreza, pero más del 90% son alfabetos. Según el INDEC, Encuesta Permanente de Hogares (primer semestre de 2004) 23,2% de las personas de 65 años y más son pobres. Un indicador importante es la cobertura de salud: 18,7% de ellos carece de cobertura de obra social y/o plan de salud privado o mutual.
Estas características los definen como un grupo "vulnerable". Los cambios sociodemográficos y las transformaciones en la estructura y composición de las familias imponen la necesidad de adecuarse a nuevas formas de organización y distribución de roles, y también a revalorar el lugar social que se adjudica a los mayores en la construcción de una sociedad mejor, más equitativa y sin exclusiones. Es insoslayable el rol del Estado en la seguridad social y la revaloración del capital humano.

Publicado por Licenciatura en Gerontología el día: Mayo 16, 2005 03:10 PM