Gerontología - Universidad MaimónidesGerontología - Universidad Maimónides
Septiembre 03, 2004
La musicoterapia y la tercera edad

En el trabajo con la tercera edad se hace ineludible recurrir a un grupo interdisciplinario, para atender con idoneidad a su problemática. Factores tan determinantes como la amenaza del acercamiento a la muerte, la herida narcisista del envejecimiento, entre otros, producen en cada anciano reacciones diversas, predominando sentimientos tales como aburrimiento, estancamiento, empobrecimiento personal.

Latin Salud

La Musicoterapia es una disciplina científica que estudia e investiga la relación del ser humano con el sonido, la música, el ritmo, etc. Es una especialidad que aprovecha una serie de recursos expresivos tales como la música, el sonido, el silencio, la palabra, la voz, el ruido, los gestos y los movimientos corporales para configurar una estructura integrada de expresión, promoviendo la salud física y mental.

En Musicoterapia se crea un espacio donde la persona pueda crear, jugar, expresarse, encontrarse con sus sonidos y con el otro. El espacio musicoterapéutico es un ámbito en el que se promueve la manifestación emocional y la actividad lúdica, donde las percepciones, sensaciones y vivencias corporales son el punto de partida para que la persona pueda encontrarse con sus propias posibilidades, con su cuerpo y sus sonidos.

En el juego sonoro la música puede actuar como disparador de nuevos pensamientos e ideas creativas. A partir del trabajo creativo la persona puede rehacer, recuperar, reconstruir su mundo pasado y presente, construyendo así su propia historia sonora.

Al momento de plantear las actividades, se tienen en cuenta las necesidades de cada persona tales como:
• El reconocimiento como individuo, con sus expectativas e inquietudes, las cuales se deben intentar satisfacer.
• Ser miembro activo, capaz y útil, considerando su capacidad física, mental y emocional.
• Oportunidad de autoexpresión.
• Sentimientos de valoración.

Objetivos

A partir de lo que la persona posee y despliega, en función de sus propios tiempos, la Musicoterapia brinda una oportunidad para el desarrollo de diferentes objetivos, tales como :
• Generar y mantener la motivación por las nuevas actividades.
• Hacer posible la comunicación.
• Promover conductas e intercambios sociales.
• Prevenir o revertir el aislamiento.
• Ofrecer contención emocional.
• Descubrir potencialidades de producción propia, que aumenten la seguridad en sí mismo y eleven la autoestima, alejando al individuo del lugar del déficit.
• Estimular permanentemente para lograr una promoción personal y una mayor actividad comunitaria.

Actividad en musicoterapia

Considerando lo antes expuesto, pensando en brindar una mejor calidad de vida, desde la Musicoterapia se ofrecen actividades que operen como sustituto o reparación de gratificaciones perdidas. Se propone llevar a la persona a tomar parte activa y no caer en una actitud pasiva y dependiente, como así también tener una disposición abierta y vital hacia la vejez propia y ajena.
La Musicoterapia apela a la cualidad movilizadora de la música para provocar respuestas que generen cambios positivos en las personas. El musicoterapeuta intuye, propone, interviene, plantea modelos alternativos de participación y expresión, acompañando al paciente en todo momento.

Pueden usarse muchos medios para la aproximarse a la problemática individual y para profundizar la misma:
• Improvisaciones sonoras, vocales e instrumentales.
• El canto como disparador de recuerdos, posibilita el aprendizaje, mejora la dicción (empobrecida por el uso de psicofármacos), ubica en tiempo y espacio (atención, memoria, etc.), posibilita la externalización de la personalidad y la conducta (permite efectuar señalamientos individuales tales como bloqueos, silencios, estereotipos, inhibiciones, etc.)
• Trabajos con ritmos y melodías (estimulan la atención, memoria, secuencia temporal y rapidez en las respuestas)
Para ello serán necesarios pocos recursos y materiales, tales como espacio físico amplio y luminoso, instrumentos musicales, objetos sonoros que pueden ser creados por el paciente, equipos de audio y demás elementos que se necesiten según el desarrollo de las actividades.

Colaboró en este artículo: Daniela Castro

Enviado por Licenciatura en Gerontología el: Septiembre 3, 2004 11:21 PM