Gerontología - Universidad Maimónides

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La OMS dedica el Día Mundial de la Salud 2006 a la “crisis de los recursos humanos en la salud”

Según la Organización Mundial de la Salud, la escasez crónica de profesionales sanitarios es producto de décadas de anemia inversora en la formación, remuneración, condiciones de trabajo y gestión de esos profesionales

Madrid, 28 febrero 2006 (azprensa.com)

El próximo 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud, un evento que se conmemora cada año desde 1950, con el objetivo de que toda la sociedad internacional tome conciencia de un tema de salud específico. Este año la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha destacado como área de interés prioritario el tema de la creciente crisis mundial de recursos humanos que está entorpeciendo la prestación de atención de salud en muchas partes del mundo. Y es que la OMS está convencida de que el personal de salud (es decir, los que prestan asistencia sanitaria a quienes la necesitan) son la piedra angular de los sistemas sanitarios. Sin embargo, este colectivo está atravesando una crisis en el mundo entero, crisis a la que ningún país escapa por completo.

Los resultados, según la Organización Mundial de la Salud están a la vista: clínicas sin profesionales de la salud y hospitales incapaces de contratar o retener a personal básico. Por ello, el Día Mundial de la Salud 2006, que se celebra bajo el lema “Colaboremos por la Salud”, se dedicará a reconocer el trabajo de los profesionales sanitarios y buscar una solución a la crisis de los recursos humanos en la salud. Asimismo, el “Informe sobre la salud en el mundo 2006” de la OMS se centrará también en la crisis mundial que afecta a este colectivo.

A juicio de Tim Evans, subdirector general de Pruebas Científicas e Información para las Políticas de la Organización Mundial de la Salud, “la escasez crónica de profesionales de la salud es producto de décadas de anemia inversora en la formación, remuneración, condiciones de trabajo y gestión de esos profesionales”. Ello ha provocado, según dice, una grave carencia de personal con conocimientos clave y un nivel creciente de cambios de profesión, jubilaciones anticipadas y migraciones nacionales e internacionales.

Como ejemplo de esta crisis, Evans explica que en el África subsahariana, hay alrededor de 750.000 agentes de salud para un total de 682 millones de habitantes. Esta proporción es de 10 a 15 veces superior en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde, sin embargo, el envejecimiento de la población está aumentando la gran presión que soporta el personal de salud, “que ya trabaja al máximo de sus posibilidades”.

Para Tim Evans, las soluciones a esta crisis deben fraguarse en los planos nacional e internacional, y en ellas deben participar Gobiernos, dirigentes comunitarios, las Naciones Unidas, los profesionales de la salud y las organizaciones no gubernamentales. Aunque reconoce que “no existe una solución única para un problema tan complejo”, este responsable de la OMS cree que sí hay direcciones de trabajo en las que es preciso avanzar: revisar las escalas salariales e introducir incentivos no pecuniarios en los países desarrollados o adaptar los procedimientos de formación teórica y práctica a las necesidades específicas de los de cada país.