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Los abuelos podrán exigir el derecho a ver a sus nietos

El Código Civil les da el derecho a un régimen de visita, que pueden pedir en Tribunales, más allá de la relación que puedan tener con sus hijos. Además, los especialistas aseguran que los conflictos se pueden resolver en instancias previas a la judicial.

Los abuelos tienen derecho a ver a sus nietos, más allá de las discusiones que puedan tener con sus hijos y, en casos extremos, pueden pedir un régimen de visita en Tribunales, afirmaron este lunes abogados especializados en Derecho de Familia.

Tanto los letrados como los psicólogos consultados por Télam señalaron que, en general, las diferencias entre los adultos se resuelven en una terapia o en las mediaciones previas a la instancia judicial, pero de no ser así hay vías legales que se pueden accionar.

"El Código Civil les reconoce el derecho a las visitas", afirmó el abogado Osbaldo Ortemberg, especilizado en Derecho de Familia, y explicó que "todos los responsables de la alimentación tienen ese derecho y los abuelos y los nietos tienen obligación alimentaria recíproca".

"Lo que pasa es que los adultos mayores desconocen la normativa", dijo el abogado, y comentó que dos veces al año organiza charlas abiertas sobre el derecho de visita de abuelos y nietos y la convocatoria es muy grande.

Si bien el número de consultas es parejo entre mujeres y varones, Ortemberg destacó que en general, son las abuelas las que llegan a las instancias de mediación y dan pelea en Tribunales.

En cuanto a los motivos que desatan el conflicto, dijo, la mayoría de los casos se originan en peleas entre los abuelos y los padres de los niños o entre suegros, nueras y yernos, sobre todo cuando hay divorcios conflictivos.

Las parejas que viven en el exterior y pierden contacto con sus familias de origen o en las que uno de los integrantes enviuda y el otro corta los vínculos del cónyugue fallecido son otros motivos que suelen esgrimirse a la hora de negar el contacto entre los niños y sus abuelos.

"Un divorcio no destruye la familia, instaura una nueva modalidad", apuntó la abogada Mirta Núñez, especializada en Derecho de Familia y psicóloga social.

"Los chicos necesitan de su madre, padre, abuelos y primos: tienen que tener acceso a las dos familias", agregó, e indicó que estos casos "son ideales para trabajar en mediación, porque litigar es muy desgastante, sobre todo para los adultos mayores, porque son juicios muy costosos en términos emocionales".

No obstante, Núñez advirtió que si en lugar de ser una pelea entre adultos son los niños los que no quieren ver a sus abuelos, "las cosas cambian, porque podría tratarse de un abuso sexual".

"Los chicos tienen el derecho a ser oídos, garantizado por la Convención Internacional de los Derechos del Niño", apuntó la abogada y precisó que una negativa de los nietos tiene que ser investigada.

Si no existen causas graves que pudieran afectar a los niños -como la presunción de un abuso sexual- y el conflicto es entre adultos, los abuelos pueden exigir un régimen de visitas.

"El régimen no es exactamente igual al que se establece con los padres, que tienen días de visita obligatorios, sino que se buscan encuentros más recreativos como la participación en los cumpleaños o las fiestas religiosas", explicó a Télam el abogado Iván Posse Molina, ex subsecretario del Menor y la Familia.

En este sentido, dijo, "la jurisprudencia es amplia", pese a que coincidió con sus colegas en que "no es muy frecuente que estos casos se diriman en un juicio".

"Es importante que los chicos mantengan el lazo familiar, porque constituye parte de su identidad", señaló Posse Molina y opinó que en muchos de estos alejamientos, los niños son rehenes de los enfrentamientos entre adultos.

Desde la Sociedad Argentina de Terapia Familiar, la psicóloga Diana Rizzatto advirtió que este tipo de problemas también se ve en los consultorios y afecta a los niños, aún cuando son chicos y no llegan a comprender en detalle lo que pasa.

Rizzato advirtió que "los chicos perciben todo y lo sufren. Son conflictos que no tienen la intensidad que pueden tener si pasa por los padres, pero es una ausencia que se siente".

"La relación entre abuelos y nietos es más relajada que la que nos une a nuestros padres, más permisiva, más centrado en la diversión. Irremplazable si se pierde", concluyó.

http://www.telam.com.ar/vernota.php?tipo=N&idPub=69972&id=166119&dis=1&sec=1

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