Gerontologia - Universidad Maimónides

Julio 30, 2005

Hacédme caso: chequear la memoria de vuestros mayores cada año

Os lo contaba en una Crónica de 10 de septiembre de 2004 (ver El cribado o chequeo de los problemas de memoria de los mayores con objeto de estimular el diagnóstico y el tratamiento tempranos de la enfermedad de Alzheimer).

Estamos acostumbrados a que un buen día en la calle nos encontremos con gente de bata blanca que nos invita a que conozcamos las cifras de nuestra tensión arterial dentro de las campañas de la lucha contra la hipertensión pero nos chocaría mucho e incluso nos alarmaría que en la misma circunstancia nos animaran a conocer cómo es nuestra memoria realizando determinados test. La diferente reacción es consecuencia de influencias culturales. El riesgo de la hipertensión arterial ya ha calado en la opinión pública, la preocupación por las quejas de memoria todavía no. Nadie ve que los defectos de memoria pueden ser el preludio del Alzheimer.

"Desde mi balcón: Alzheimer semana a semana"©
es una sección exclusiva del Profesor José Manuel Martínez Lage.


La Fundación Alzheimer de América instituyó en noviembre de 2003 el Día Nacional de Chequeo de la Memoria y lo va a repetir este año el 15 de ese mismo mes dentro de su campaña de Mes Nacional de Concienciación sobre la enfermedad de Alzheimer (http://nationalmemoryscreening.org). En esa fecha, a lo largo y a lo ancho de los EE. UU., el personal sanitario apropiado se echará a la calle para ofrecer test de memoria a todos cuantos quieran saber, por sí mismos o a instancias de un familiar, si padecen o no un trastorno de memoria que requiera atención médica. Este chequeo de memoria de ninguna manera permite hacer diagnósticos de enfermedad alguna ni puede sustituir a una consulta médica formal. Si el resultado de tal chequeo no es normal, solo autoriza a aconsejar la visita al médico especializado. Entonces se sabrá si la causa del defecto de memoria es curable (por ejemplo, en el caso de déficit de vitaminas, mal funcionamiento del tiroides, etc.) o es tratable (caso de la enfermedad de Alzheimer).

Un chequeo o cribado de memoria consiste en someterse a un test diseñado especialmente para poner de manifiesto si el estado mental o cognitivo de una persona es o no normal, lo que ocupa pocos minutos. Los test más usados son el conocido como Mini-mental State Examination (MMSE), que requiere contestar a determinadas preguntas y realizar una tareas concretas, o el test del reloj que consiste en dibujar con un lápiz sobre un papel la esfera de un reloj, escribir en su sitio los números de cada hora y colocar las manecillas señalando, por ejemplo, las 10 y 10.


¿A quiénes conviene chequear la memoria?

A todos cuantos, mayores de 60 o 70 años, estén preocupados porque han notado que su memoria, razonamiento o agilidad mental han decaído y que estas funciones ya no son tan felices como antes. O a todos cuantos, aún negándolo ellos, los familiares y amigos perciban que ya no son los de hace unos meses o unos años en cuanto a su capacidad de aprender, recordar lo inmediato, atender citas o que han dejado de saber hacer las cosas que antes hacían de manera habitual.


Preguntas que uno mismo o sus familiares han de hacerse antes de decidirse a chequear la memoria

Conteste "Sí", "No" o" No estoy seguro".


1. ¿Olvido a menudo cosas o cómo se hacen las cosas? ¿No me acuerdo de acudir a las citas que he fijado, de los nombres de los demás o de los números habituales de teléfono?.
2. ¿Me cuesta hacer las actividades de todos los días tales como cocinar las comidas, llevar mis cuentas bancarias, pagar las facturas, manejar el ordenador o el vídeo de mi casa?.
3. ¿Me sorprendo al ver que guardo o encuentro mis cosas en lugares inapropiados como las llaves del coche en la nevera o el bolso en un cajón no destinado para ello?.
4. ¿Me olvido de las palabras más frecuentes con las que quiero expresarme o pierdo el hilo de la conversación?.
5. ¿Me cuesta más llevar las cuentas de la casa o seguir el argumento de las películas que veo o el hilo de la narración de los libros que leo?.
6. ¿Estoy más suspicaz, cauteloso o ansioso de lo que era en mi habitual?.
7. ¿Me olvido de la fecha del día en cuanto al mes, semana o año? ¿Me pierdo en las calles sin saber retornar a mi casa?.
8. ¿He perdido interés sobre mis aficiones, estar con los amigos o desarrollar actividades recreativas?.
9. ¿Eludo a la gente aunque sean mis familiares y amigos?.
10. ¿Me siento incómodo y estresado al tener que elegir o tomar decisiones?


Más de cinco respuestas con "Sí" son suficientes a todas luces como para asegurar que es necesaria la consulta médica especializada.


La importancia de los test de cribado

Perder memoria a partir de los 65 años forma parte del envejecimiento normal. Pero ese mismo hecho puede ser el inicio de enfermedades cerebrales tan gordas como el Alzheimer o la encefalopatía vascular que van a desembocar en un estado de demencia. Si estas enfermedades se diagnostican mucho antes de que sus síntomas sean ya muy groseros, se podrá comenzar un tratamiento cuanto antes, se va a retrasar así su evolución, se van a mejorar los síntomas de déficit cognitivo, los trastornos de conducta y el grado de autonomía funcional; las familias podrán planificar con tiempo los cuidados necesarios que van a durar probablemente años, animar al paciente para que deje de conducir automóviles, arregle todos sus asuntos legales y haga sus disposiciones testamentarias incluida su voluntad anticipada respecto a su etapa final en la vida.


Derechos de los enfermos

Los usuarios de los servicios de salud tienen derecho a recibir asistencia médica de calidad en caso de fallo de función cognitiva. Los test de cribado de memoria pueden anticipar la consulta médica especializada y, por ende, han de ponerse a disposición de la población de manera rutinaria. De cara a un diagnóstico y a un tratamiento preciso, no es más importante tomar la tensión arterial o medir el colesterol o el azúcar en la sangre que chequear la memoria.

Las personas con demencia tienen derecho a recibir cuidados sanitarios de calidad por parte de los profesionales expertos en procurarlos y conseguir para ellos la mejor calidad de vida posible.

En materia de cuidados a las personas con demencia, la piedra angular es el actuar lo más pronto posible. Los medicamentos actuales son tanto más beneficiosos cuanto antes se administren.

La estimulación cognitiva, un medio terapéutico eficaz, ha de ponerse al alcance de todos los pacientes muy al inicio de la enfermedad. Es aconsejable realizarla incluso en las fases de predemencia.

Aún cuando se salga de los límites de esta Crónica, los enfermos y sus familiares tienen pleno derecho a recibir cobertura y ayuda social dentro de todo estado de bienestar.


Qué hacer en España

Los test de cribado de memoria no se realizan de manera habitual por parte de los servicios médicos de Atención Primaria. Esta carencia clama al cielo. Está originando retrasos gravísimos en el diagnóstico de miles de enfermos y, consecuentemente, se está perdiendo un tiempo de oro para preservar sus mentes durante algún tiempo al no prescribirles oportunamente los medicamentos apropiados.

Tan lamentable situación no es ni achacable ni imputable a los médicos de primaria sino al sistema de salud que secularmente considera que estos pacientes son de tercera división o de categoría regional, sigue anclado en una actitud de nihilismo terapéutico, inaceptable al día de hoy, y no quiere promover la salud cerebral y mental de las personas mayores, bien porque no le parece rentable, bien porque participa de una visión puramente economicista de la vida dentro de una sociedad hipercognitiva en la que el que no rinde, no vale.

Ya dije y escribí que sin el concurso de los médicos de primaria no se podrá dar ni un paso en el diagnóstico precoz del Alzheimer y de las otras demencias geriátricas. Ese concurso depende de unos conocimientos, unas actitudes y unos recursos. El médico de primaria ha de saber las esencias de esta densa tarea de detectar cuanto antes los problemas de memoria de los mayores, ha de querer asumir la responsabilidad que le incumbe y, desde luego, ha de disponer del tiempo, espacio y colaboradores necesarios para realizar ese trabajo.

Dos cosas están claras:

* Que es necesario realizar un test de cribado de memoria en las consultas de Atención Primaria.
* Que hay que establecer una estrategia escalonada de test neuropsicológicos, ya en medio especializado, para el cribado diagnóstico de la demencia.

http://www.medicinainformacion.com/dmb_280705.htm#chequear

Publicado por Licenciatura en Gerontología el día: Julio 30, 2005 09:23 PM