Gerontología - Universidad MaimónidesGerontología - Universidad Maimónides
Diciembre 04, 2004
El cerebro de los mayores

Hay una ley en biología según la cual los mamíferos superiores viven siete veces el tiempo que tardan en hacerse adultos. Y se consideran adultos aquellos individuos que tienen capacidad para reproducirse. Así, el hombre, que es un mamífero, debería vivir aproximadamente 100 años, teniendo en cuenta que a los 14 años una mujer es capaz de engendrar un hijo.

Dr. José M.a Porta Tovar
Psiquiatra. Director médico del Complejo Asistencial
«Ntra. Sra. del Sagrado Corazón de Jesús», de Málaga
27-07-04

Puede que algunos encuentren exagerada esta afirmación, pero creo que estamos llegando al cumplimiento de esa ley, aunque sea poco a poco.

Decía Quevedo, allá por el siglo xvi: «Vivir es caminar breve jornada...» Y era verdad: En aquellos tiempos, sólo tres de cada cien personas alcanzaban la edad de 65 años. En el imperio romano, la vida media era de 29 años. Un inglés medio del siglo XVIII vivía hasta los 35. A mitad del siglo xix (1850), el promedio de vida era de 42 años. Ahora, en el mundo occidental, la esperanza de vida es superior a los 75 años1.

Sin embargo, no se trata sólo de vivir. Se trata de vivir plenamente. Disfrutando de todo lo que la vida nos ofrece. Para eso, para vivir plenamente, es necesario cuidar nuestro cerebro, porque es allí donde nacen, se desarrollan y mueren aquellos sentimientos que llenan nuestra vida de felicidad y alegría.

Por eso, me ha parecido útil reflexionar sobre algunos aspectos del cerebro y de la salud mental, en general, y en particular de nuestros mayores, que tienen mucho que ver con su propia felicidad y, por tanto, con el quehacer profesional de todos nosotros.

 

DEFINICIÓN DE LOS TÉRMINOS

En primer lugar, me gustaría exponer algunos principios acerca del cerebro, en relación con el corazón y la mente, para después aplicar esas consideraciones al cerebro envejecido de nuestros mayores.

A menudo decimos: «Es una mujer muy cerebral», queriendo decir que es fría y calculadora. En realidad, no queremos decir que tenga mucho cerebro, sino que tiene poco corazón.

Otras veces decimos: «Esta persona piensa con el corazón, no con la cabeza» De nuevo, aquí hablamos en sentido figurado: Es evidente que esta persona piensa con la cabeza, pero, por lo visto, pueden más sus sentimientos y sus afectos a la hora de tomar una decisión o de establecer una relación humana.

Finalmente, hablamos de la mente y decimos: «Tiene una mente muy retorcida» Tiene una mente cerrada, tiene un bloqueo mental. Con la palabra «mente» estamos refiriéndonos, correctamente, al cerebro y al corazón, como explicaré más adelante.

En todo caso, yo querría hablar del cerebro, del corazón y de la mente, no en sentido figurado sino en sentido estricto, para después aplicar las conclusiones al conocimiento y al cuidado de nuestros ancianos.

 

EL CEREBRO Y EL CORAZÓN

El hecho de unir el corazón al cerebro ha sido justamente «a propósito». Simplemente para recordar que el corazón no es la sede del amor, por mucho que lata cuando la persona se siente enamorada. Se ama o se odia con el cerebro, con la mente. No con el corazón. El hecho de atribuir al corazón las complicadas operaciones de los sentimientos y los afectos es fruto de nuestra cultura occidental, distinta de otras culturas, donde la sede del amor se localiza, por ejemplo, en el vientre.

Por eso, es importante recordar que la sede de la afectividad está en el cerebro, y más concretamente en el tálamo, y que la afectividad, como la racionalidad, se desarrollan, crecen o se pierden a la par que lo hace el cerebro.

 

EL CEREBRO Y LA MENTE

Otro problema más complicado es distinguir el cerebro de la mente. Pero no es el momento de complicar las cosas. Simplemente diremos que el cerebro es la estructura físico-química que soporta las operaciones más sutiles del pensamiento, de los afectos y de la conciencia misma. Algunos comparan la relación cerebro-mente con la relación que se establece entre un generador y la corriente eléctrica que produce. Es verdad que no hay corriente sin generador ni generador sin corriente. Pero no por eso es lo mismo lo uno que lo otro. «La mente —vamos a decir— es el estado funcional del cerebro en un momento dado». «Es la imagen fotográfica instantánea de un cerebro en acción».

Pues bien, veamos cómo se desarrolla el cerebro, desde el punto de vista de la evolución, para estudiar después cómo se constituye y funciona el cerebro humano.

1. La historia del cerebro

La aparición del cerebro es una bella historia que empezó hace unos 700 millones de años, cuando varias células vivas se reunieron para efectuar operaciones complicadas de nutrición, desplazamiento y reproducción. A partir de ahí, el cerebro se ha ido complicando hasta llegar a pesar un kilogramo en el hombre del neandertal y uno trescientos, después, en el hombre del Cromañón.

Pero, en la evolución, hay una máxima que siempre se cumple: lo importante no es crear estructuras nuevas, lo importante es mejorar las antiguas. De esta forma, el cerebro del chimpancé es superior al del perro, pero se parece. El cerebro del hombre es superior al del gorila, pero se parece. El cerebro del hombre de hoy es superior al del hombre del neandertal, pero se parece.

Esto hace que nuestro cerebro sea la suma de tres capas cerebrales muy conocidas, que, a modo de capas de cebolla, forman el conjunto del encéfalo: el estrato instintivo, el estrato afectivo y el estrato cortical o corteza cerebral2.

El estrato instintivo lo compartimos con casi todos los animales, el estrato afectivo lo compartimos con los animales superiores y el estrato cortical es propio y original del hombre. Esto es muy importante a la hora de entender la conducta humana. Porque, queramos o no queramos, tenemos unas conductas heredadas de nuestros ancestros, otras heredadas de nuestros padres y otras que hemos aprendido por nosotros mismos.

 2. La estructura del cerebro

a) La primera capa del cerebro del hombre es la capa instintiva. Es la más oculta, la que está por debajo de las demás, y está constituida por el tallo cerebral y el sistema límbico, que comprende la sustancia negra, el hipocampo, la amígdala etc. Esta es el área de los instintos y buena parte de las conductas que genera son conductas heredadas: el instinto de succión, el instinto de huída, el instinto de conservación, el instinto de reproducción, etc.

Solamente quiero resaltar la importancia de dos pequeñas formaciones que se llaman amígdalas, que tienen una función muy particular: en ellas reside la memoria afectiva. Dicen que los elefantes y los perros tienen una buena memoria para recordar a sus amos. Pues bien, ese recuerdo reside en las amígdalas. Curiosamente, la memoria de estas amígdalas no solamente es personal: recoge de una manera especial la memoria de género y la memoria de especie.

La amígdala es aquella parte del cerebro que emite la primera opinión, el primer diagnóstico, de cualquier cosa o persona que percibimos, y la clasifica como interesante, atractiva y buena o, por el contrario, como poco interesante, peligrosa o mala. Y eso lo hace, principalmente, a través del olfato. ¡Qué frecuente es escuchar este comentario: No sé por qué, pero esta persona me cae bien o me cae mal! Pues bien, ese juicio se ha elaborado en la amígdala3.

Recordemos que el olfato sigue teniendo en el hombre una gran importancia a la hora de elaborar esos juicios rápidos. Juicios que se producen en la amígdala y que explican por qué hay personas que nos caen bien antes de «conocerlas» y otras que nos caen mal. Por otra parte, hay personas más sensibles, que perciben el olor de otras personas y que nos dicen que hay unas que huelen bien y otras que huelen mal, independientemente del perfume o del jabón que cada una use.

b) La segunda capa del cerebro es la capa afectiva. Está situada por encima de la instintiva y por debajo de la cortical. Sus órganos más conocidos son el tálamo, el hipotálamo y la hipófisis. Esta capa afectiva también la compartimos con los animales superiores. Por eso decimos que los animales domésticos tienen «sus sentimientos» Los perros, por ejemplo, pueden sufrir auténticas depresiones en ausencia de su amo.

Hasta aquí, todavía no hemos entrado en lo que es la razón propiamente dicha, en lo que es propio del hombre. Sin embargo, hay que tener en cuenta que muchas conductas del hombre se resuelven a este nivel, sin pasar por la corteza cerebral. Decimos que en el cerebro hay un circuito corto y un circuito largo. El circuito corto acaba aquí: el hombre ve a una mujer o percibe su aroma o escucha su voz. La amígdala recuerda que ese tipo de mujer le conviene e informa al tálamo. El tálamo se comunica con el hipotálamo y la hipófisis, que envía sus hormonas para producir tal o cual conducta.

Así pues, la amígdala y el tálamo son los responsables de muchos actos del hombre, que no pasan por la corteza. Entre ellos se establece el siguiente diálogo: «Esta mujer es buena o es mala. Si es buena, me apetece. Si es mala, ni la miro». Curiosamente, los modelos de hombre o de mujer que nos vamos encontrando en la vida van marcando la amígdala con nuevos recuerdos, que influirán en las decisiones siguientes. Por ejemplo: la niña admira la conducta de su padre, después la de su maestro, luego la de su héroe preferido y, poco a poco, estos modelos van a ayudarle a escoger una pareja con un perfil muy parecido al de aquéllos.

Algo semejante ocurre con los nombres. Asociamos un nombre con una persona simpática o antipática y, años más tarde, elegimos ese nombre para un hijo nuestro... (Decimos: no sé por qué, pero ese nombre me gusta. Sin embargo, siempre hay un porqué, aunque no lo conozcamos.

c) La tercera capa del cerebro humano es la racional, la corteza.

La corteza cerebral, con sus dos hemisferios y sus áreas especializadas, constituye la última adquisición del cerebro humano. Con la corteza llegan nuevas funciones y nuevas posibilidades de desarrollo, que son ya propias del hombre. Entre esas funciones cabe destacar la conciencia, en sentido amplio, y el lenguaje4.

Respecto a la corteza, querría hacer tres anotaciones:


1.  Que está dividida en dos hemisferios y en varios lóbulos (frontal, parietal, temporal y occipital).

2.  Que esos dos hemisferios están unidos por millones de conexiones, que forman lo que llamamos el cuerpo calloso.

3.  Que en cada persona existe un hemisferio dominante.

4.  Que, con algunas excepciones, el hemisferio dominante en la mujer es el izquierdo, donde asienta el área del lenguaje y que el hemisferio dominante en el hombre suele ser el derecho, sede de la orientación temporo-espacial.


 3. ¿Cómo funciona el cerebro?


1.  Un hombre percibe a una mujer, por los sentidos externos o internos (viendo, recordando o soñando).

2.  La amígdala emite su primer juicio. (con su memoria personal, de género y de especie).

3.  La amígdala manda la información al tálamo, que puede producir una conducta no racional (actuando el circuito corto), dependiendo de la intensidad del estímulo y la predisposición del sujeto.

4.  El tálamo añade a la imagen su valoración afectiva y la envía a la corteza.

5.  La corteza juzga sobre las circunstancias de tal conducta.

6.  Por último, el cerebro emite un juicio definitivo y envía una orden al tálamo, que éste ejecuta a través del hipotálamo, la hipófisis y las hormonas.


 4. ¿De qué depende que una conducta sea razonable o sea instintiva?5

Depende de la intensidad del estímulo y de la predisposición del sujeto: Hay personas muy espontáneas y muy apasionadas y otras más tranquilas y reflexivas.

 5. El cerebro y el sexo

A primera vista, se diría que el sexo de las personas viene definido por el desarrollo de sus órganos genitales, y nada más lejos de la realidad. El sexo de la persona viene determinado por el cerebro.

En principio, en el seno materno, todos estamos destinados a ser mujeres. Sin embargo, en la mitad de los casos, se pone en marcha un gen activador del cromosoma Y, que induce al desarrollo de los testículos y éstos a producir testosterona. La testosterona llega al cerebro, junto con los estrógenos de la madre, y produce importantes cambios en la estructura de ese cerebro. Cambios que definirán la psicología y la conducta del niño o de la niña. Recordemos que en este momento es cuando se configuran los caracteres sexuales de la persona.

 Diferencias del cerebro masculino y femenino

Desde los primeros meses de la vida de un feto, la combinación de hormonas que bañan su cerebro van a producir importantes cambios en la estructura del mismo:

El hombre tiene mayor masa cerebral (150 gramos más). La mujer tiene un cerebro más grande que el hombre en relación con su cuerpo (mayor tasa cerebral).

La mujer tiene un cuerpo calloso más grande que el hombre (mayor número de conexiones entre los hemisferios).

El hemisferio dominante de la mujer es el izquierdo, donde se localiza el área del lenguaje. Tiene más habilidad verbal, más facilidad para la lectura y obtiene mejores resultados académicos.

El hemisferio dominante del hombre es el derecho y tiene, por tanto, mejor orientación temporo-espacial. Son, en general, mejores conductores, músicos o pintores.

El cerebro, los sentimientos y las hormonas6

Como hemos dicho al principio, el cerebro no solamente piensa. El cerebro es la cuna de los sentimientos, de las emociones, de los afectos, de las pasiones. Cuando el cerebro toma una decisión, razonable o no, la hipófisis moviliza las hormonas para que ejecuten sus órdenes, para que produzcan tal o cual conducta: huir, defenderse, comer o aparearse. Los sentimientos más sublimes están hechos de química y, al contrario, toda química encierra un halo de vida.

Actualmente conocemos muchas de estas hormonas que, bajo las órdenes del cerebro, ponen en marcha los mecanismos de los sentimientos o de las emociones: he aquí algunas de ellas: la oxitocina, los estrógenos, la testosterona, la DHEA (Dehidro-epi-androsterona), la dopamina, la progesterona, la prolactina, entre otras.

La oxitocina, segregada por la hipófisis, no sólo tiene como función la de estimular el útero durante el parto, sino que también interviene en la preparación de la vagina para la comunicación sexual: lubricación, contracciones propias del orgasmo etc. Se le llama la hormona de la fidelidad, porque es la que hace que se permanezca junto a la persona que te atrae. El simple contacto con la persona deseada eleva los niveles de oxitocina en sangre y estimula la comunicación sexual. (Es curioso cómo hay personas que mantienen una relación «imposible» con otra, que le maltrata etc. y no son capaces de abandonarla).

Los estrógenos, producidos por los ovarios, son las hormonas femeninas por excelencia y hacen que la mujer resulte atractiva para el hombre. Una vida sexual intensa aumenta el nivel de estrógenos en sangre, que, además, protegen contra el infarto y previenen la sequedad vaginal.

La testosterona la producen los testículos y es la hormona masculina por excelencia.

La DHEA o de-hidro-epi-androsterona es directamente responsable del deseo erótico que un hombre o una mujer despiertan en los demás y de ella derivan las feromonas, que regulan el comportamiento sexual a través del olfato.

La serotonina tiene que ver con el estado de ánimo y con el comportamiento sexual, según sea su nivel en sangre. Es curioso el hecho de que los estrógenos y los andrógenos elevan el nivel de serotonina en sangre, invitando a la comunicación sexual.

La dopamina es responsable de todas las conductas adictivas. La progesterona y la prolactina inhiben o aminoran el deseo sexual de la mujer.

La PEA (fenil-etil-alanina), conocida como «la molécula del amor», es una sustancia con efectos euforizantes o depresores, según sea su nivel en sangre, y se relaciona con las emociones románticas.

 

 EL CEREBRO Y LA MEMORIA

 La memoria es la facultad que nos permite guardar las percepciones de cualquier orden, asociarlas, clasificarlas, sintetizarlas y reproducirlas más tarde, sea de forma voluntaria o involuntaria, ante cualquier estímulo suficiente.

De alguna forma podría decirse que el hombre es esencialmente «memoria», en la medida en que esta facultad nos permite reconocernos a nosotros mismos a lo largo de la vida, tener conciencia y ser responsables de nuestros actos.

Hasta el momento, no podemos decir que haya un área determinada donde se localice la memoria. Por el contrario, parece ser que la memoria está repartida en distintas áreas, allá donde se realizan las operaciones mentales:

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La memoria de las ideas se localiza en el lóbulo frontal.
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La memoria del movimiento en el lóbulo parietal.
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La memoria visual en el lóbulo occipital.
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La memoria auditiva en el lóbulo temporal.
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La memoria olfativa en la amígdala.
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La memoria del lenguaje en el lóbulo temporal.
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La memoria afectiva en el tálamo.


 Memoria innata y memoria adquirida

Aparentemente, todo lo que recordamos es porque antes lo hemos experimentado personalmente. Aunque no es así. A menudo imaginamos la memoria como un saco vacío, que poco a poco vamos llenando, a lo largo de la vida, con la experiencia. Pero esto no es así: Cuando nacemos, nacemos ya con un saco medio lleno. Solamente una parte de nuestra memoria es fruto de la experiencia personal.

Cuando compramos un disquete para grabar en el ordenador, tenemos que asegurarnos que ese disquete esté formateado. Es decir, que esté preparado para grabar. O sea, que tenga sus espacios definidos, su trama organizada, sus caminos ya trazados, para recibir y conservar la información. Así ocurre con la memoria:

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Cada persona, al nacer, tiene dos tipos de memoria: la memoria filogenética y la memoria dinámica. En la memoria filogenética traemos grabados los cables y las conexiones de buen número de neuronas. Ejemplos de esta memoria son los reflejos de prensión, de succión, etc. que tienen los recién nacidos. En la memoria dinámica, traemos grabados los circuitos electroquímicos que seguirán nuestros pensamientos o nuestras emociones. Por ejemplo, la secreción de adrenalina cuando sentimos miedo. Aunque sea por primera vez.
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Poco a poco, el hombre adquiere la «memoria referencial», que es aquella que hace referencia a su propio aprendizaje.
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Dentro de la memoria referencial, que es la memoria del aprendizaje, hay dos formas muy importantes: «la memoria de repetición» y «la memoria de impronta».
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La memoria de repetición es la más común: se trata de repetir algo hasta que deje huella en nuestro cerebro. Ej. La lista de reyes godos.
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La memoria de «impronta» es fruto de una vivencia especialmente intensa, en un momento de especial sensibilidad. Por ejemplo, el concepto de madre se adquiere inmediatamente, a partir de una experiencia que el niño hace en torno al pecho materno: el olor de la piel, el tacto, la voz de la madre y la leche, se asocian para producir una impronta, que el niño retiene para siempre en su memoria7.


 A propósito del aprendizaje por impronta, me gustaría añadir que es muy difícil precisar qué vivencias van a significar una impronta en tal o en cuál persona. —¿Por qué? —Porque el mundo y la vida son percibidos de forma muy distinta por cada uno de nosotros. En ese sentido, las vivencias de cada cual son únicas e irrepetibles, y nadie puede valorar las vivencias de otros. Por eso, una vivencia puede ser tan fuerte en una persona que cause una impronta y tan liviana en otra que no la cause.

 

EL CEREBRO DE LOS MAYORES

Lo primero que hay que decir del cerebro de los mayores es que, antes de que llegue el deterioro, es el más rico y completo de todos. Y ello, fundamentalmente, por el mayor cúmulo de conexiones neuronales adquiridas. Eso lleva consigo un mayor número de ideas, unos sentimientos más depurados, una mejor valoración de las circunstancias de su entorno y una visión más realista y equilibrada de la vida8.

Sin embargo, sea por enfermedad, sea por simple desgaste, en el cerebro del mayor se producen las siguientes modificaciones:


1.  Hay una deshidratación y, en consecuencia, una atrofia del tejido noble.

2.  Hay dificultades de irrigación por la arteriosclerosis de sus vasos.

3.  Hay una pérdida de neuronas por degeneración de la sustancia gris.

4.  Hay un declive de las funciones cerebrales.


 

DEGENERACIÓN NEURONAL Y MEMORIA

Para entender el deterioro de la memoria de los mayores es imprescindible conocer algunos hechos sobre la fijación de los recuerdos y la resistencia o facilidad para perderlos. En ese sentido habrá que decir que la fuerza de fijación de los recuerdos depende:

1.  Del tiempo que lleven grabados y de las veces que hayan sido evocados en su memoria: Por eso decimos que el anciano se acuerda de los hechos del pasado y olvida los hechos recientes. No es lo mismo el surco que deja un carro al pasar una sola vez por un camino embarrado que cuando ha pasado doscientas veces.

2.  Del tipo de memoria al que pertenezcan: Los recuerdos más fuertes son aquellos que pertenecen a la memoria filogenética o a la memoria dinámica (es decir los recuerdos innatos). Los más frágiles son los que pertenecen a la memoria referencial, es decir, a los adquiridos por aprendizaje. Por ejemplo, son fuertes los recuerdos de prensión, de huída, de alimentación. Son frágiles los recuerdos de lectura o escritura.

3.  Del tipo de cerebro de que se trate: masculino o femenino.


–   Teniendo en cuenta que el hemisferio predominante de la mujer es el izquierdo, el área del lenguaje tendrá en la mujer una especial fijación. En cambio el hombre tendrá más problemas a la hora de conservar el lenguaje (se olvida antes que la mujer de los nombres de las personas).

–   Por el contrario, el hombre conservará mejor la orientación y la mujer tendrá más dificultades en conservarla (se pierde por la calle, se confunde a la hora de encender la hornilla).

–   Dado que el cerebro femenino, al tener un cuerpo calloso más grande, tiene más neuronas asociativas, conservará mejor que el hombre los detalles de las cosas y sus circunstancias (por ejemplo, a la hora de relacionar tal música con tal fiesta o tal perfume con tal persona).


 4.  Del tipo de aprendizaje con que se hayan fijado los recuerdos.


Hemos dicho que la fijación de un recuerdo puede hacerse por repetición y por impronta. Pues bien, la fijación por impronta es mucho más fuerte, en la medida en que la afectividad está, por definición, más comprometida. Recordad la película «Los puentes de Madison», en que los protagonistas vivieron toda su vida del recuerdo de aquellos tres días que habían pasado juntos.


 5.  Del estrato cerebral al que pertenezcan dichos recuerdos.


 Primero desaparecen los recuerdos de la corteza, más tarde los del tálamo y finalmente los de la amígdala.


Esto tiene una explicación muy sencilla y, al mismo tiempo, una aplicación práctica inmediata: la explicación es que la amígdala y el tálamo pertenecen a lo que llamamos el cerebro visceral, que es el más antiguo y que almacena la memoria de especie. La aplicación práctica es evidente: el anciano pierde primero la razón, después la afectividad y por último los instintos. De esta forma, a la hora de comunicarnos con él, será preciso recordar:


 1.  Que, cuando empieza a perder la razón, lo primero que nos sorprende de un anciano es que empieza a manifestar una conducta desinhibida. Dice cosas que nunca dijo, hace cosas que nunca se había atrevido a hacer. Por ejemplo, dice picardías, palabrotas o argumenta sin tener en cuenta ni su auditorio ni su circunstancia concreta. Lo que está ocurriendo en ese momento es que la corteza cerebral, que actuaba de censura en su lenguaje y en sus actos, deja ya de ejercer el control que hasta entonces tenía9.

2.   Que, perdida la razón y el lenguaje, el anciano todavía conserva los afectos. Aunque no sepa muy bien si está en presencia de su madre, de su mujer o de su hija10.

3.   Que la forma de comunicación deberá ser distinta y los órganos más importantes de esa comunicación serán el olfato, el gusto y el tacto.

4.   Que lo último que el anciano pierde son sus instintos primarios, principalmente localizados en la amígdala. De ahí que debamos saber que el mayor placer de un anciano está en el comer. En esa comida que debe cocinarse como a él le gustaba y que va a ser el mejor estímulo para evocar en él aquellos recuerdos, conscientes o inconscientes, de su pasado11.

5.   Que si queremos que el anciano se encuentre consigo mismo en sus recuerdos, habrá que intentar evocar en él dos tipos de imágenes: las de su trabajo diario, el que realizó durante 30 años, o aquellas otras que vivió estando su afectividad profundamente comprometida.


 

BIBLIOGRAFÍA

 1.   González Maldonado R. El extraño caso del Dr. Alzheimer. Granada, ed. Grupo Editorial Universitario. 2000.

 2.   Lersh Ph. La estructura de la personalidad. Barcelona, ed. Scientia. 1974.

 3.   Sanjuán J. Evolución cerebral y psicopatología. Madrid, ed. Triacastella. 2000.

 4.   Llinás R. El cerebro y el mito del yo. Barcelona, ed. Belacqua. 2003.

 5.   Porta Tovar J.M. El hombre, la razón y el instinto. Bilbao, ed. Desclée. 2003.

 6.   Meulders M. Manual de neuropsicofisiología. Barcelona, ed. Toray-Masson. 1981.

 7.   Goleman D. Inteligencia emocional. Barcelona, ed. Kairós. 1997.

 8.   Cicerón M.T. Diálogo de la vejez. Madrid, (De senectute. Imprenta Real). 1818.

 9.   Sparks N. El cuaderno de Noah. Barcelona, ed. Salamandra. MC editores. 1997.

10.  Rof Carballo. Cerebro interno y mundo emocional. Barcelona, ed. Labor. 1952.

11.  Barcia Salorio D. Antropología y vejez. Barcelona, ed. Lab. Menarini. 1993.

Enviado por Licenciatura en Gerontología a las: 12:45 PM | Comentarios (1)
Diciembre 02, 2004
Adaptación del hábitat del anciano

Aquí analizaremos como adaptar el entorno del anciano para mejorar su calidad de vida. Se trata de uno de los temas mas importantes de la gerontologia o el cuidado de las personas mayores, ya que la adaptación del habitat cubre tres pilares fundamentales para el cuidado de la tercera edad: fundamentalmente a tres aspectos: comodidad, seguridad y movilidad. Esto asegurara una notable mejora en la autoestima, la independencia y la dignidad del anciano.

Autora del trabajo:
María Arámbulo Langeneker
aquiflorcita@hotmail.com
Asistente gerontológica

INTRODUCCION
Hoy sabemos que lo mejor es que el anciano viva el mayor tiempo posible en forma autónoma, socialmente integrado, en su barrio y en su casa si es posible, ya que a medida que envejece le es cada vez más traumático mudarse. Se debe tener en cuenta que en esta etapa de la vida , se presentan disminuciones en las capacidades del anciano como disminución de la vision, disminución de la audición y disminución de la capacidad física, fundamentalmente dificultades en la marcha y torpeza en los movimientos.

En este contexto nuestra prioridad como asistentes gerontologicos debe ser posibilitar la adaptación del entorno existente y lograr una mejor calidad de vida, tendiendo a disminuir los accidentes dentro del hogar. Estas adecuaciones a realizar dentro del microhabitat no son complejas ni costosas en su realización.

Un programa piloto realizado en australia entre 1993 y 1995 indica que, mediante simples modificaciones en el hogar para eliminar factores de riesgo en ancianos sanos con 1 caída /año, se reduce en un 60% la incidencia de caídas después de esas modificaciones. Este proceso de diseño debe ser abordado respetando las necesidades individuales del anciano, teniendo en cuenta los aspectos sanitarios, económicos, sociales, funcionales y de seguridad.

En algunos casos los ancianos deciden vender su casa de toda la vida, debido a que ya les resulta demasiado grande, en esos casos debemos orientarlos para que la casa que compren reuna ciertas condiciones que le permitan autovalerse.

LA ENTRADA
+ Los accesos deben ser anchos y las puertas deben permitir el paso de una silla de ruedas o una camilla en caso de urgencias.

+ si las entradas tienen escalones, convierte a los mayores impedidos en verdaderos prisioneros. Una solución seria reducir la altura de los escalones añadiendo medio escalón. Otra, agregar una baranda para poder tomar impulso al subir y conservar el equilibrio al bajar. Otra posibilidad es utilizar una rampa desmontable o fija para subir en silla de ruedas. (la inclinación recomendable es de 5 grados con un ascenso máximo a 3,5 metros) con la colocación de barandas de seguridad para evitar las caidas.

+ si dentro de la casa existieran pasillos largos es importante que tengan pasamanos de ambos lados.

+ las escaleras deberán contar con pasamanos de ambos lados

+ la casa debe contar con portero eléctrico, no solo por comodidad, sino por seguridad y para evitar traslados inútiles.

+ Los herajes deberan ser tipo manivela y de color contrastante al de la puerta para facilitar su visualizacion.

+ Todos los ambientes deben estar correctamente iluminados.

+ Los pisos deben ser, en lo posible, lisos, nivelados y mantenidos en buen estado. No deben sere resbaladizos: las superficies más seguras son las de baldosas sin esmaltar, vinilo y de madera sin pulir.

+ Las alfombras gruesas resultan fatigosas para andar y dificultan enormemente el desplazamiento en silla de ruedas. Las alfombras sueltas son peligrosas, si se quiere usar un felpudo en la puerta es necesario fijarlo al piso.

+Evitar encerar pisos y escaleras y no usar patines (en el piso)

+ Es importante liberar los espacios por los que se circula y acondicionar los apoyos necesarios con muebles estables y fijos, rampas o pasamanos.

+ Una buena iluminación y una instalación eléctrica bien distribuida hacen más agradable, eficiente y segura la casa.

+ Los interruptores deben ser instalados de tal modo que todo espacio oscuro pueda iluminarse antes de entrar; para las personas con sillas de ruedas es aconsejable que estén a la altura de los picaportes. Los enchufes deben instalarse a la altura que resulte más conveniente.

+ Los cables electricos son muy peligrosos: es importante no dejarlos sueltos, sino que esten fijos a la pared por encima del zocalo. Se debe realizar un control adecuado de tomas de corrientes, protectores de las mismas, llaves termicas y disyuntores. Es muy importante tener instalado un disyuntor para evitar accidentes que son poco frecuentes pero mortales.

+ No usar estufas de gas sin tiro balanceado . Se debe realizar un control periodico por un gasista matriculado de los artefactos y llaves de gas del hogar. Es importante colocar detector de humo y detector de fugas de gas en la casa.

+ Siempre se debe tener un matafuego abc en condiciones.

+ Se deben quitar los umbrales de las puestas para permitir el comodo desplazamiento de las sillas de ruedas y evitar el tropiezo de las personas con trastornos en la marcha.

el comedor
El lugar donde el anciano pase la mayor pase del dia debe encontrarse personalizado, es decir, decorado con objetos de su agrado, como fotos, cuadros, libros, musica, objetos personales, etc.
Es importante que pueda seguir los programas de radio y televisión que le gusten. Por ello es muy importanbte que cuente con un sillon comodo, que no le produzca dolores. Aunque tampoco es aconsejable que se quede todo el dia sentado en el sillon mirando televisión. Tambien hay que tener en cuenta que la tv prendida como ruido de fondo puede ser altamente perjudicial para la atención, la capacidad comunicacional y la memoria.
si es necesario, debera tener auriculares personales, aconsejados en caso de disminución auditiva y un control remoto al alcance de la mano.
Los timbres de la puerta y del teléfono deberán tener la intensidad suficiente o contar con indicadores luminosos visibles desde toda la casa. En caso de no contar con estos elementos se puede utilizar amplificadores telefónicos.
El teléfono deberá tener dígitos grandes y memoria para grabar los números mas usados por el anciano.
Es importante que el anciano tenga una agenda al lado del teléfono con los números de los bomberos, emergencias medicas y de familiares cercanos para pedir ayuda rapidamente ante algún problema.
Para diferenciar objetos, espacios y elementos es conveniente usar colores contrastantes y calidos (rojo-amarillo-naranja) ya que son de mayor visualización, en contraposición con el azul o el verde.

SILLAS
En la medida de lo posible deberan ser livianas, seguras y estables. No poseer bordes filosos, salientes o tornillos que puedan enganchar la ropa o lastimar.
Si el anciano tuviera alguna dificultad para pararse o sentarse, utilizara el apoya-brazos de la silla, por ello es necesario que por lo menos una silla de la casa sea tipo sillon. (en las sillas del comedor no es necesario porque se puede utilizar la mesa como apoyo).
Es importante que esten bien acolchadas para que sean blandas (los mayores en general se desploman sobre ellas), pero no deben ser extremadamente mullidas pues esto dificulta la incorporacion. Es aconsejable que sea de material poroso (que no favorezca la transpiración) y lavable.

MESAS
Igual que todos los muebles, no deben tener puntas filosas: se puede colocar en las esquinas topes de goma o burletes autoadhesivos.
La altura ideal oscilaria entre los 70 y 80 centimetros a la tabla, y altura libre por debajo de la mesa debe ser tenida en cuenta para que una silla de ruedas pueda entrar debajo de ella. (la altura no debe ser menor de 70 centimetros). Si las mesas son mas baja de lo conveniente, podemos adosarle suplementos en las patas para elevarla. (para esto se pueden utilizar tacos de madera).
La patas deben ser rectas y no sobresalir de la tabla porque pueden provocar tropiezos. Es aconsejable que las mesas tengan cuatro patas y no una central, ya que es posible que el anciano se apoye para pararse y pierda el equilibrio. Existen mesas rebatibles que pueden servir como superficie de trabajo para el asistente o como atril para libros o como mesa de cama.

SILLONES

El sillón debe reunir algunas características básicas:
Ser poco profundo
De altura suficiente para que los pies no queden colgando.
Con asientos y respaldos firmes.
Con apoya-brazos largos
Con posapies regulados a la altura necesaria.

DISPOSITIVOS DE MOVILIDAD, LECTURA Y ESCRITURA PARA EL ANCIANO

SILLA DE RUEDAS

A pesar de la independencia que se puede lograr con una silla de ruedas, hay situaciones en la que se necesita ayuda. Es importante que el asistente conozca la estructura y los mecanismos de la silla de ruedas, como asi tambien en que cosas deben y quieren ser ayudados los ancianos.

Es necesario saber mantener la ropa y mantas fuera del alcance de las ruedas y avisar si se va a frenar o producir un giro brusco.

Los brazos desplegables de la silla son utiles para realizar tareas en escritorios o mesas bajas, habitualmente los 15 centímetros frontales de sus brazos pueden bajarse para colocar la silla debajo de una mesa.

los brazos comunes pueden ser sustituidos por brazos regulables que puedan subirse o bajarse de acuerdo a las necesidades de cada situación.

Cuando la silla no se puede acercar a la mesa podemos utilizar una tabla preparada para tal efecto.

Una persona en silla de ruedas necesita 1,40m por 1,40m para hacer un giro, 8 veces mas que una persona que puede caminar.

Ayudas para leer
Cuando no se puede sostener el libro, cuando las manos o brazos se cansan o la vision esta debilitada, un atril es de suma utilidad.
Deber ser firme y lo bastante adaptable para colocar el libro en la mejor pocision:
Algunos resultan inestables cuando el libro es pesado; para diarios y revistas el atril debe ser un poco mas grande.
Los atriles que se usan sobre la mesa pueden hacerse en casa. Los atriles de pie, similares a los que usan los músicos, son muy comodos para cuando se lee sentado en una silla. Un modelo con altura regulable y con el angulo adaptable es mejor porque se puede usar en cualquier silla y sillon.
La lupa puede ayudar a leer letras pequeñas pero no se debe abusar de ella sin consultar al medico.
Para leer o hacer trabajos, es importante tener una buena iluminación. La luz debe tener la intensidad adecuada y estar situada de modo de tener la luz suficiente. Para ello existen lamparas que se ajustan fácilmente a cualquier lugar y tienen los interruptores al alcance la mano.

Ayudas para ESCRIBIR
Es conveniente que el anciano escriba en una mesa de altura adecuada, para estar sentado comodamente y ubicar la silla cerca de la mesa para que apoye bien el antebrazo.
Hay que tener en cuenta que es mas facil escribir en un cuaderno grande que en hojas sueltas.
Los marcadores de fibra exigen menos presión que las biromes. Tanto los lápices como las lapiceras deben ser grandes ya que estos serán mas fáciles de agarrar que los de tamaño convencional.

Ayudas para caminar
Si el geronte usa un baston, siempre debe tener un tope de goma para agarrarse correctamente al suelo. Debe ser lo mas grande posible para tener la mayor superficie de contacto y siempre debe estar limpio para que el exceso de suciedad no lo torne resbaladizo.
Una correa de cuero que lo una a la mano o un lazo elástico alrededor del mango combinado con otro alrededor de la muñeca le permitirá agarrarse libremente de barras o picaporte sin miedo a dejar caer el bastón.
Es aconsejable fijar un soporte a la mesa para sujetar el bastón cuando no se utiliza.

EL DORMITORIO
Para muchos ancianos el dormitorio es el lugar de la casa de mayor intimidad y es la habitación a la que pueden ir cuando quieren estar solos. En el, es importante poder controlar la luz, la calefacción y la ventilación. Es conveniente tener un telefono junto a la cama y, si es necesario, un intercomunicador o un timbre de llamadas. Tambien se sugiere realizar una extensión del portero electrico.

Los placares, armarios y estantes

Uno de los aspectos mas problemáticos de cualquier vivienda es la ubicación de objetos, utensilios y prendas en espacios adecuados y accesibles.

Si la elasticidad y la movilidad se ven afectadas, debemos ponernos creativos para guardar los objetos en lugares de facil alcance y ordenarlos según la frecuencia de uso. Los cajones, por ejemplo, deberían estar de la altura de la rodilla hasta la de los hombros como máximo.

Si solo puede usarse una mano para abrir el cajon, este debe poseer un tirador central. Si en cambio las manos son debiles o duelen se pueden cambiar los tiradores por una barra y un lazo de tela o cuera del que se peda tirar con el antebrazo.los deslizadores ubicados a ambos lados del cajon facilitan su despalazamiento.

Para personas que utilizan silla de ruedas, las barras para colgar ropa deberían estar ubicadas mas bajas.

La cama

Debe ser comoda, de facil entrada y salida y facil de hacer. Es importante que este situada de manera que todas la cosas que el anciano necesite esten al alcance sin necesidad de levantarse o pedirlas . Debe estar separada de la pared para poder acercarnos a ella por cualquiera de los costados.

Si se va a permanecer durante un tiempo extenso en cama, se aconseja ubicarla cerca de una ventana, frente a un pasillo o trasladarla al comedor para que la persona en tratamiento pueda participar y sentirse involucrada en los movimientos cotidianos de la casa.

Es importante tener en cuenta la altura de la cama, de manera que permita estar sentado y que los pies lleguen al suelo. Si se trata de un anciano en silla de ruedas, la cama tiene que corresponderse con la altura de la silla.

Es conveniente que el colchon sea duro o que este reforzado con una tabla por debajo. Se debera permitir la aireación .

Tal vez sea necesario colocar ayudas para moverse o para levantarse de ella: por ejemplo, un triangulo sobre un soporte puesto en el suelo, barras de traccion o escaleras de cuerdas.

Las barandas ofrecen estabilidad para cambiar de postura o levantarse- para un correcto uso deben abarcar las tres cuartas partes de la cama-. Puede emplearse tambien una barra hecha con tubos de metal que se sujete a la misma. Si las manos conservan fortaleza, un par de agarraderas metalicas a ambos lados de la cama, atornilladas, pueden ser utiles para cambiar de posición ( se encuentran en ortopedias y casas especializadas).

El largo recomendado de la cama es de 2m con un colchon de 1,90m, siendo la altura ideal de la cama al piso de 0,30 cm para faciliar la limpieza.

Es muy necesario contar con mas de una almohada: un almohadón de goma espuma en forma de cuña como complemento de varias almohadas ayuda a permanecer sentado, otra forma es colocar una almohada en forma triangular para sentarse y apoyar los brazos (o en su defecto dos almohadas cruzadas) o una almohada transversal, otra longitudinal y otra transversal, que mantengan derecha la columna vertebral y al cabeza levantada.

En caso que el anciano deba permanecer en cama , una bolsa que cuelgue al costado de la cama nos permitirá tener cerca los objetos de mayor necesidad. Otra posibilidad es colocar una bandeja que se pueda acoplar a la cama.

Las sabanas deben ser grandes y la de abajo debe ser elastizada para evitar que salga durante la noche.

Mesita de luz

Es conveniente que posea un cajón con guías que permitan un fácil desplazamiento y un espacio interior de cómodo acceso.

Es importante que supere la altura del colchón en 10 cm aproximadamente. Los herrajes mas cómodos son aquellos que tienen forma de " u" porque permiten colocar la mano comodamente en su interior.

Es importante que sea sólida y firme, para apoyarse cuando se entra o se sale de la cama.

Se debe tener una lámpara que de buena luz. Si el anciano se levanta varias veces durante la noche es conveniente tener una luz pequeña que nos ayude en la orientación: se puede dejar iluminado el pasillo que comunica con el baño o dejar encendida la luz del baño durante la noche.

EL CUARTO DE BAÑO
Es importante que el cuarto de baño nos brinde comodidad, seguridad y que no sea un impedimiento para la higiene diaria, un aspecto aseado es importante porque produce sensación de bienestar y aumenta la autoestima.

El duchador es un elemento que nos facilita el baño –especialmente sentados-, como asi tambien un estante u ordenador donde se pueda colocar todo lo necesario:jabon, champú, esponja, cepillos, etc.

Las paredes cercanas a la ducha deberan tener agarraderas (no deben confirarse con las argollas para colgar las toallas) y es conveniente colocar albombras antideslizantes en el piso para evitar accidentes

Un baño sin bañera es mas comodo ya que se elimina la necesidad de pasar por sobre el borde ella para entar y salir.

N caso de tener bañera es util colocar una barra en forma de "l" y antideslizantes (florcitas de goma).

Para bañar al anciano sentado se puede colocar un asiento para ducha.

Algunos ancianos prefieren manoplas de baño, tambien hay cepillos y esponjas con mangos largos que son utiles para lavar partes del cuerpo donde no pueden llegar.

Secarse puede resultar difícil cuando existe poca movilidad, para ello es bueno una salida de baño de toalla o un toallon grande.

Es conveniente que la puerta del baño pueda abrirse fácilmente desde el exterior en prevención de una emergencia, las puertas que se abren hacia fuera son practicas y permiten una mayor movilidad dentro del baño.

El baño ideal para una persona en silla de ruedas deberia tener una puerta de 80cm de ancho como minimo. El espacio para moverse comodamente con la silla debe ser de 1,50m por 1,50m

el inodoro es otro elemento esencial en el baño del anciano. Es conveniente realizar en el las adaptaciones correspondientes para poder cumplir con las funciones fisiológicas sin inconvenientes y con la mayor comodidad: debe estar a una altura conveniente y tener agarraderas que permitan hacer equilibrio para moverse de un lugar a otro con facilidad. De igual modo se deben colocar los barrales correspondientes al bidet.

La pileta debe estar lo suficientemente alta como para que pueda entrar una silla de ruedas por debajo

Las canillas deben ser practicas y simples: las de palanca, por ejemplo, solo necesitan de una ligera presion para su funcionamiento.

en caso de guardar los medicamentos en el botiquín, estos deben estar bien identificados con carteles grandes y letra clara para evitar accidentes.

LA COCINA
Para que la cocina sea confortable, segura y permita a los ancianos cocinar en ella, es preciso ordenar la disposición de los armarios e instalaciones, seleccionar los equipos, usar accesorios cuando sea necesario y adoptar metodos para hacer las cosas con el menor esfuerzo, en el menor tiempo posible y simplificando la preparación de la comida. Para ello es recomendable:
Las provisiones y utensilios deben guardarse cerca de donde vayan a ser utilizados.
Si existieran problemas para agacharse, es conveniente que todo se ubique al alcance de mano en armarios y estantes.
No debemos amontonar las cosas. Si se utilizan artefactos como batidoras, jugueras o cacerolas, es mejor dejarlas en la mesa, mesada o sobre la cocina.
Se pueden hacer o adaptar estantes bajos y con poca profundidad para colocar latas, cajas pequeñas y provisiones de uso frecuente.
Si se quitan las puertas de los muebles de cocina, los objetos quedaran mas accesibles y sera menos engorroso si se utiliza una silla de ruedas.
Una mesa con ruedas puede ser util para desplazar los elementos que tengamos que utilizar o para trasladar la comida.
Cuantos menos utensilios y aparatos se usen, mas facil sera tenerlos al alcance de la mano: se pueden cortar distintas cosas con un mismo cuchillo de buen filo o se puede tener una miniprocesadora que pique, bata y corte, etc.
Un cuchillo afilado necesita que se haga menos presion para cortar, disminuyendo las posibilidades que se resbale. Es c0nveniente mantener la punta siempre apoyada en la tabla para controlar los movimientos.
La tabla para picar y cortar debe tener ventosas en la superficie que este en contacto con la mesada. De esta manera queda firme y sujeta para trabajar con una sola mano. se pueden poner unas pequeñas púas o clavos de acero que sujeten la carne, las verduras o el pan y tambien es practico que tenga un pequeño reborde de un angulo que permita mantener la comida sobre la tabla.
Para pelar las frutas o vegetales es mejor el pelador de papas que el cuchillo.
Las asas de las ollas y cacerolas deben estar firmemente unidas para no correr riesgos. Los mangos grandes y con forma adecuada son mas faciles de sujetar.
Todo lo que se usa en la cocina debe ser de facil limpieza. Las sartenes y utensilios deberan tener superficies no adherentes, preferentemente de teflón.
Aunque existen artefactos que simplifican la preparación de las comidas, es conveniente comprar el pan cortado o en rebanadas, pedirle al carnicero que troce la carne . Comprar el pollo trozado y el pescado fileteado y sin espinas. Algunas verduras como la cebolla, el ajo y el perejil se pueden comprar disecadas.

Sugerencias para la SEGURIDAD en la cocina
No usar sartenes o cacerolas con el mango flojo.
Utilizar manoplas para agarrar cacerolas o fuentes calientes .
Al abrir el horno dejar salir el calor recien después acercar el rostro a la cocina
Las asas de las ollas deben ser de un material que no conduzca el calor.
Cuando se cocina verduras, lo mas difícil es trasladar la cacerola llena de agua hasta la cocina. Ubicar la cacerola con las verduras sobre la cocina y luego agregar agua poco a poco con otro recipiente.
En lugar de levantar una olla para escurrir el agua, se debe sacar la comida del agua con una cuchara-colador.
Se debe utilizar fósforos largos para encender la cocina o el horno. No abrir el gas hasta que se haya encendido el fósforo.
Usar las hornallas de atrás. Los mangos de sartenes y cacerolas nunca tienen que estar ubicados hacia fuera, siempre hacia los costados o hacia el centro de cocina.
No llevar mangas sueltas, pañuelos, bufandas o delantales de material inflamable cuando se cocina.
Transportar las fuentes calientes sobre una mesa de ruedas, sobre una tabla o bandeja.
Cerca de la cocina no debe haber cortinas, repasadores ni toallas de papel .
No poner a secar ropa frente a estufas, calentadores o cocina.

CONCLUSIÓN
En la casa del anciano, las mejoras deben apuntar fundamentalmente a tres aspectos: comodidad, seguridad y movilidad, esto puede lograrse con un mobiliario cuidadosamente adaptado, seleccionado y bien distribuido.

Hay que tener en cuenta que la dependencia le genera al anciano frustración, impotencia, le quita calidad de vida, se ve gradualmente encerrado dentro de un laberinto de imposibilidades, tiende a deprimirse, a aislarse, y se enferma. Un ambiente correctamente adaptado para esta etapa de la vida con necesidades especiales le permite al anciano autovalerse en mayor o menor medida. Esto habla de un aumento de la autoestima , la independencia y de la dignidad del anciano.

BIBLIOGRAFÍA consultada
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Diciembre 01, 2004
Sexualidad en la mujer de la tercera edad

La respuesta sexual de la mujer mayor es diferente a la de las mujeres jóvenes, porque la edad impone cambios fisiológicos en los órganos sexuales reproductores: se produce una involución de los ovarios, útero, vagina, vulva y senos que derivan en la diferente respuesta sexual.

Dra. Alicia Montes de Rojido
latinsalud.com

Cambios anátomo-fisiológicos de la menopausia

Con la menopausia se marca el fin de la función reproductora femenina y se producen una serie de cambios físicos y psíquicos. Pero a pesar de los cambios involutivos, la mujer añosa puede presentar una respuesta sexual normal al nivel orgásmico de tensión sexual, en particular si se expone regularmente a una estimulación sexual efectiva. En general, la intensidad de las reacciones anátomo fisiológicas, así como la respuesta a dicha estimulación, se reducen con los años.

A medida que la educación sexual se difunde y aumenta la información sobre los temas antes prohibidos y se abre una comunicación sana, se va dando en la sociedad una aceptación de la actividad sexual en las personas mayores.

El conflicto mente-cuerpo en que se ve involucrada la mujer madura es campo propicio para desarrollar complejos, negaciones, culpas y alteraciones de un equilibrio que le dificultan el normal desempeño de una sexualidad que por naturaleza le corresponde sin límites de tiempo y hasta tanto los cambios de la senectud avanzada se lo impidan.

Incidencia de factores sociales

La mujer de más de 50 años se encuentra en un especial período de su existencia, en una crisis de vida en la cual, así como en la adolescencia, es muy susceptible de ser influenciada por el medio social que la rodea. La familia, las pautas religiosas, los mitos, influyen de manera negativa para poder realizarse sexualmente y continuar con una actividad placentera que hasta hace poco disfrutaba en forma natural.

Ese entorno social la llena de desaprobación, censura, vergüenza de su cuerpo y su sensibilidad, llevándola a un gran conflicto en que se le hace sentir que la vejez es asexuada y que ya no es lícito ni aceptable el gozar de la sexualidad; que el amor y el romance son derechos sólo de los jóvenes.

Incidencia de los medios de comunicación social

El advenimiento de los medios de comunicación social como revistas, radio, cine y en las últimas décadas la televisión, produjeron cambios sustanciales dado que los estímulos y los mensajes transmitidos influyen notoriamente sobre las costumbres establecidas, sobre los paradigmas y por ende generan cambios de actitudes en todos los grupos etáreos de la población.

La mujer de la tercera edad no escapa a este asedio permanente, que en algunos casos, especialmente en los últimos años, no deja de ser positiva, ya que propone una nueva imagen de la mujer mayor, en torno de una vida sana, años bien llevados, de jovialidad y alegría de vivir, que en muchos casos va asociado a su compañero de vida.

En este arquetipo, es indudable la presencia de estímulos sexuales positivos que se internalizan y contribuyen al mejoramiento del yo sexual.

Vejez, enfermedad y acción farmacológica de los medicamentos

Indudablemente la tercera edad es la etapa de la vida del ser humano que está más asociada a diversas patologías, muchas de ellas crónicas, que afectan a los ancianos durante años, y que de alguna manera conviven con ellos hasta la muerte, sin ser a veces la causa última de su defunción.

La medicina moderna contribuye en muchos casos a mejorar la calidad de vida sin que por ello pueda evitar efectos indeseables que influyen negativamente en la actividad sexual.
Tanto las enfermedades como los efectos terapéuticos, colaterales y secundarios de los medicamentos pueden llegar a constituirse en factores negativos para el ejercicio de una vida sexual sana que el terapeuta y el médico deberán estudiar atentamente para tratar de subsanar en aquellos casos que así lo permitan.

Mitos sobre la sexualidad en la tercera edad

Son varias las ideas admitidas sobre el sexo del anciano, que han originado mitos infelices que aún en nuestros días tienen validez en una sociedad que se supone con un esclarecimiento sexual relativo. Uno de ellos es que la falta de potencial de procreación vaya acompañada de una declinación del interés sexual, hasta llegar a ser mínima o ausente. La capacidad del hombre para el pensamiento abstracto y el placer, ha incrementado la sexualidad básica que en el resto del reino animal conduce a la conservación de la especie. La mujer post menopáusica ya no puede concebir, mientras el hombre mayor puede mantener su poder fecundante hasta los setenta u ochenta años. Pero esto no excluye la continuidad de la actividad sexual como fuente de felicidad y placer, como expresión psicofísica de una relación humana madura y amorosa. Pueden seguir disfrutando de las delicias de la intimidad y del contacto físico, cualquiera sea el estado de fecundidad. La actividad sexual es una fuerza positiva y estimulante en la vida de la pareja. Los profesionales deben aconsejar conveniente y adecuadamente a las pacientes que estén preocupadas por su felicidad sexual, tanto de sí mismas como de sus parejas.

Otro de los mitos es que al ir variando y alterándose las características externas a medida que pasan los años, estos cambios deberían implicar niveles bajos de atracción física, de tensión y de expresión sexual. Nuestra sociedad idealiza la belleza del rostro y cuerpo jóvenes y la asocia con atracción sexual y éxito social. Esta postura ignora los múltiples factores que influyen en que las personas deseen compartir los acontecimientos sociales y sexuales. Los antecedentes educacionales y vivenciales, los puntos de vista culturales y políticos, las creencias religiosas, los objetivos coincidentes, son algunos de los diversos factores que crean la oportunidad de atracción en las parejas, que rara vez excluyen la posibilidad de compañía sexual y social basándose en el ideal de belleza física del momento. Otra idea, es que como el envejecimiento interfiere de diversas maneras sobre las personas, se supone que la libido disminuye en consecuencia, modificándose en cantidad y calidad.

Respecto a la edad, uno de los mitos que todavía se conservan es la diferencia de edad, suponiéndose que debe prevalecer la mayor edad del hombre sobre la de la mujer. Desde siempre es costumbre que la sociedad apruebe que el varón sea no solo un poco mayor que la mujer, sino que también llegue a duplicar y aun triplicar la edad (Charles Chaplin - Oona O´Neill ). Lo contrario sucede cuando una mujer tiene una pareja cinco años menor o más, en que se plantea como una anormalidad, pronosticándosele poco tiempo de duración. Hay un tratamiento veladamente peyorativo hacia la mujer, se la trata de desubicada y al varón poco menos que de gigoló. Si esta situación se traslada a una mujer de la tercera edad, que elige y encuentra una pareja mucho menor, el rechazo de la sociedad se hace más notorio, lo que en definitiva menoscaba la autoestima de la pareja así constituída, creando conflictos de difícil solución.

La histerectomía y la sexualidad son motivos frecuentes de diversos problemas. De acuerdo al informe Kinsey (*) el 54% de las mujeres operadas no experimenta cambios en el deseo sexual, un 17% manifiesta un aumento del deseo y el porcentaje restante dice lo contrario. Aquellas mujeres que antes de la operación sufrían hemorragias, dolores, prolapso, miedo al embarazo, etc., pueden sentir un aumento del deseo luego de la intervención. Las que consideran que el útero simboliza la esencia de su femineidad por la capacidad de procrear, pueden sentirse mutiladas o desfeminizadas. Hay algo concreto: si las mujeres gozaban del sexo antes de la histerectomía, les será más fácil seguir haciéndolo después, a no ser que la operación les sirva de excusa para no tener relaciones sexuales indeseadas y frustrantes. En general se observa que la mujer que resulta traumatizada emocionalmente a causa de operaciones mutilantes, como una histerectomía o mastectomía, pertenece a estratos sociales con menor acceso a una información objetiva. Sería recomendable un tratamiento psicoterapéutico pre y post quirúrgico y brindar la mayor información posible para prevenir consecuencias.

Aún en la actualidad las mujeres reciben con angustia y sensación de fracaso la llegada de la menopausia. Esta situación se traslada también al hombre, que siente que es una etapa desgraciada y difícil de soportar; en este contexto el adjetivo de "vieja menopáusica" se ha convertido en un insulto de uso popular que se pronuncia a menudo con un dejo de grosera picardía. Todas estas consideraciones alimentan el mito de que la sexualidad cesa alrededor de los 50 años. En el mundo occidental se exalta la juventud como único estado ideal en la vida, menospreciando la madurez y la vejez. En oriente se reconoce a los ancianos la sabiduría y además se privilegian de alcanzar placer sexual más prolongado y elaborado, fruto de la experiencia adquirida a través de una vida. En nuestro medio es regla negarles la experiencia y el derecho a la sexualidad. En nuestra sociedad, la función de abuela, es considerada una obligación que deberá cumplir eficazmente la mujer mayor para que los padres jóvenes puedan trabajar o llevar una vida social más despreocupada, trasformándola en una niñera de sus propios nietos, que no es integrada a la familia, no participa de las decisiones familiares, no se le reconoce su trabajo y no se tolera que opine sobre la educación de los nietos. La sexualidad esta tácitamente negada; mas aún cuando se trata de abuelas viudas con deseos de reanudar una vida social, que en ocasiones las pueden llevar a formar una nueva pareja. No es infrecuente que, ante estas circunstancias, los hijos reaccionen con un celo marcadamente injustificado llegando a veces a frustrar el intento que de por sí, dadas las pautas culturales y costumbristas, fue tímidamente iniciado.

Durante mucho tiempo la expresión sexual ha estado estrechamente ligada a la función reproductiva y nuestra sociedad no puede emanciparse fácilmente de su larga tradición de ascetismo. A esto se suma un prejuicio general contra los ancianos y el muy difundido sentimiento de que la vida, el amor y el romance son patrimonio exclusivo de los jóvenes. Por lo tanto los individuos de edad intermedia se comportan y actúan casi compulsivamente como si aún fueran adultos jóvenes. Se visten, maquillan, y conducen como si pertenecieran al grupo generacional de sus propios hijos y niegan su edad como si así pudieran asegurar la perduración de su potencia sexual, la cual, según sus convicciones, está condenada a desaparecer con la edad.
Otra creencia común de la que se han valido tradicionalmente los moralistas antisexuales estipula que el agotamiento del organismo mediante la masturbación o el coito en la juventud producen impotencia precoz, en contraposición del individuo que practica la abstinencia, que se reserva para más tarde. Otro mito de antigua data sostiene que la eyaculación del semen es debilitante y tiende a acelerar el envejecimiento y la muerte. En contraposición, hoy se sabe que ni el coito ni la masturbación debilitan el organismo. La conducta de la sociedad suele ser contradictoria. Cuando la "mujer-abuela" abraza o acaricia los niños, su actitud es y parece natural. Pero cuando estas acciones son ejecutadas por un hombre, suele decirse que es un "viejo cochino". Se tiene la creencia de que los hombres viejos son más propensos a vejar criaturas y a incurrir en violaciones sexuales.

Un mito muy arraigado en todas las edades, pero particularmente en aquéllas con más cantidad de años, es que ciertos alimentos o vitaminas tienen cualidades estimulantes o afrodisíacas capaces de mantener o aumentar la sexualidad. Lo que sí puede aceptarse es que algunas sustancias, por su propia naturaleza o origen, son capaces de surtir un efecto por el poder de sugestión sobre las actitudes psicológicas y emocionales, que imparten al hombre la confianza necesaria para desempeñarse con eficacia. Contrariamente, la potencia sexual depende de una vida sana. Finalmente, se podría decir que mitos hay tantos como fantasías sexuales tienen los hombres y en todas las épocas y todas las sociedades han existido.

Cambios fisiológicos, psicológicos, ginecológicos y sociales

Los deseos y necesidades de continuar la expresión sexual en la mujer posmenopáusica y de edad avanzada, han sido objeto frecuente de discusión en la literatura médica y psicológica en los últimos años.

Al médico que se ocupa de las mujeres de la tercera edad se le pide que brinde apoyo emocional y facilite la comunicación entre compañeros sexuales, proporcionando información acerca de la fisiología así como sugerencias prácticas sobre la sexualidad de esta etapa de la vida.

La mujer media de algunos países desarrollados vivirá aproximadamente treinta años en postmenopausia, periodo similar al de sus años de adulta premenopáusica.

Durante los últimos años de vida puede que no tenga compañero masculino.

Tanto Kinsey como Masters y Jhonson (*) proporcionaron datos categóricos acerca de la persistencia de interés sexual en los ancianos, así como la capacidad de respuesta sexual fisiológica.

La sociedad hasta hace pocos años había prestado poca atención a estas necesidades, así como también se le daba poca importancia al papel del terapeuta para facilitar una expresión sexual cómoda en pacientes de edad.

Los años en que se presenta la menopausia representan una etapa de la vida de muchos cambios, que pueden afectar a la mujer y a su pareja. Éstos son de tipo fisiológicos, psicológicos, ginecológicos y sociales. Por lo tanto, no sorprende que la etiología de los cambios sexuales de esta etapa sea muy diversa.

No está totalmente claro el papel de las hormonas en la sexualidad femenina; en general, se piensa que continúa sin cambios incluso después de la ooforectomía bilateral (extirpación de ovarios) y parece que los factores sociales, educacionales, psicológicos y económicos tienen un papel determinante en la conducta sexual.

Si bien no se ha establecido el grado de influencia que la falta de esteroides sexuales tiene sobre el ajuste sexual durante la menopausia y postmenopausia, es corriente asignar a esta declinación hormonal la mayoría de los malestares físicos y problemas psicosexuales que aparecen en esta etapa.

Todavía deben definirse múltiples facetas entre las relaciones existentes entre falta de esteroides y la respuesta sexual femenina.

Consecuencias

Existen varios factores mecánicos resultantes del desajuste endócrino que ocasionan dolor durante las relaciones sexuales en la mujer de la tercera edad.

El coito puede ser doloroso en la fase de penetración o, al ser muy prolongado, puede seguirle sensación vaginal quemante, dolor pelviano o malestar abdominal, como así también irritación o dolor al orinar. Estos síntomas pueden persistir hasta dos o tres días después. Por lo general se deben al adelgazamiento de las paredes de la mucosa vaginal y a la reducción de distensibilidad de la vagina.

La lubricación de la vagina disminuye paulatinamente o el tiempo de reacción puede ser más prolongado.

La disminución de esteroides sexuales por declinación de la función ovárica da por resultado también, la involución de los labios mayores por reducción del tejido adiposo y elástico.

Al estímulo sexual se responde con una disminución de la vasodilatación superficial y profunda, lo cual da por resultado menor o nulo enrojecimiento de la piel, particularmente de aréolas mamarias y labios menores, lo que también influye sobre la erección de los pezones y del clítoris.

A medida que la edad aumenta, se observa una disminución del tono muscular, lo que se traduce en menor tensión de las contracciones musculares tanto voluntarias como involuntarias.

En cuanto al clítoris, la respuesta a la excitación sexual con aumento del cuerpo esponjoso, elevación y retracción del mismo se mantiene al igual que en la mujer adulta, pero sufre una retracción más rápida luego del orgasmo.

Estímulo y respuesta sexual

A pesar de los cambios involutivos, la mujer mayor puede presentar una respuesta sexual normal al nivel orgásmico de tensión sexual, en particular si se expone de manera regular a una estimulación sexual efectiva tanto coital como de masturbación.

La práctica sexual regular es absolutamente necesaria para el mantenimiento de la capacidad y reacción sexual efectiva ya que de lo contrario se observa mayor lentitud de la lubricación y constricción del introito.

Masters y Jhonson citan algunos casos de mujeres de más de 60 años que a pesar del adelgazamiento senil de las paredes vaginales y el encogimiento de los labios mayores, responden con expansión y lubricación como en la mujer premenopáusica. Estas mujeres practicaban una actividad sexual regular, orgásmica, plena, una o dos veces por semana y obviamente, un interés sexual mantenido.

Como manifestación del bajo nivel hormonal, también puede encontrarse en algunos casos que las contracciones uterinas del orgasmo se hacen dolorosas. Este síntoma puede ocurrir durante y después del orgasmo. A algunas mujeres, estos calambres las llevan a evitar la ocasión de la experiencia orgásmica.

La disminución de esteroides también tiene acción indirecta sobre el impulso sexual. Este es uno de los diversos factores físicos modificados por el proceso de envejecimiento. Sin embargo no pueden establecerse pautas de reacción pues los síntomas clínicos varían mucho de acuerdo al umbral de sensibilidad de cada mujer.

Los síntomas de la menopausia como tuforadas de calor, nerviosismo, sudoración, irritabilidad emocional, inestabilidad psíquica, cefaleas, astenia, etc., pueden influir negativamente en el mantenimiento de la libido y en muchas mujeres la administración de estrógenos tiene un efecto beneficioso.

El compañero sexual

Dentro de los cambios físicos, tienen especial importancia, como manifestaciones extragenitales, las arrugas, las canas, la pérdida de elasticidad de la piel, la frecuencia con que se presentan las várices, la tendencia a la obesidad, los senos caídos, etc, todos factores que influyen negativamente en la autoestima y en la negación de mostrar el cuerpo.

Es importante resaltar que una serie de cambios experimentados en el compañero habitual, como disminución en el tiempo de mantenimiento de la erección, menor rigidez peniana y cambios equivalentes en su aspecto físico, influyen menoscabando la libido en común y la ansiedad consecuente no hace más que agravar el problema.

Kinsey señaló que a medida que los hombres envejecen, conservan por menos tiempo la erección y que la edad también dificulta la recuperación poscoital.

La posición que se adopta en el coito es de importancia en el mantenimiento de una buena erección. Es habitual que después de los 50 años se adopte la posición hombre arriba. Dado el requerimiento circulatorio de los músculos glúteos, el cual proviene de la arteria pudenda que está por encima de la rama que va a la arteria del pene, se produce un robo circulatorio del flujo sanguíneo que trae por consecuencia una desentumescencia peniana. Tendrá que estimularse en la pareja la adopción de otras posiciones que faciliten un mejor desempeño.

Los cambios arterioscleróticos tanto del hombre como de la mujer, afectan sustancialmente la vasodilatación y por lo tanto, en el caso del varón, la presión sanguínea que fluye hacia el pene.
Los cambios fisiológicos referidos deben ser adecuadamente comprendidos. Se requiere un cambio de actitudes y una correcta información para solucionar problemas, así como una preventiva educación sexual.

No es necesaria una erección total para lograr un acto sexual satisfactorio. Ni siquiera la ausencia de erección tiene que significar el fin del sexo siempre que no lo definamos como una acción restringida y estereotipada. Hacer el amor es mucho más que penetración; implica miradas, caricias, roces, abrazos, palabras, disfrutar del contacto corporal y del solo hecho de estar juntos.

Otros ritmos

Hay sobradas razones para creer que la mayoría de los hombres y las mujeres pueden adaptarse al envejecimiento, mantener interés por el sexo y continuar considerándolo una fuente de satisfacción. Puede que los contactos sexuales sean más espaciados, que cambien su ritmo, que la percepción erótica sea menos intensa o que la respuesta sexual se altere.

El avance de los años no pone un limite preciso a la sexualidad. Para que las personas a medida que envejecen se adapten sexualmente, no hay que dejar de lado la importancia fundamental que tiene el conservar la buena salud, que depende de su carga genética, así como de la preocupación que dedique a mantenerla, tanto en lo físico como en lo psicológico. Esto será más factible si además goza de un razonable nivel socioeconómico y por supuesto, cultural.

Dentro de los cambios fisiológicos que se observan en el envejecimiento, se producen ciertas alteraciones bioquímicas como aumento del sodio, cloro, y del calcio y una disminución del potasio, magnesio y fósforo.

Se va produciendo una deshidratación progresiva de los tejidos, muy notable en el cerebro del anciano, que se acompaña de una proliferación conjuntiva, particularmente de las fibras colágenas.

Estos fenómenos también se manifiestan en las regiones perivasculares y coinciden con una disminución del número de células en general, caso especialmente importante para aquéllas que no poseen la capacidad de regenerarse. Hay un acúmulo progresivo de granos pigmentarios yuxtanucleares de naturaleza lipoidea, notable en las células nerviosas y mientras aumenta la masa de tejidos metabólicamente inertes, disminuye la de tejidos activos, dando por resultado una lenta evolución hacia la fibrosis, que es irreversible. Esta esclerosis conjuntiva es uno de los sucesos más evidentes del envejecimiento.

Hay deshidratación y pigmentación del tejido elástico de la piel y los vasos, así como tendencia a la descalcificación ósea, que lleva a la osteoporosis, que es la causa más frecuente de fractura de cuello de fémur de la ancianidad, y además se presentan una serie de osteo-artropatías, sumado al endurecimiento de los cartílagos, que pierden azufre en forma de glutation.

Estos cambios van determinando una involución ponderal, con pérdida de peso, variable según los órganos, con la consiguiente reducción de su actividad, aunque ésta puede mantenerse por largo tiempo a niveles suficientes, ya que ocurren en general de forma sumamente lenta.

El flujo cardíaco disminuye, dando cierto grado de insuficiencia cardíaca funcional, que reduce el rendimiento cuando se ejecutan esfuerzos violentos sostenidos, sumado a que también va disminuyendo la capacidad respiratoria.

Las arterias y venas se hacen menos musculosas y elásticas, lo que trae como consecuencia reducción del flujo del corazón periférico y por tanto una mayor fatiga y una recuperación mas lenta y prolongada.

En cuanto a la actividad muscular, su deterioro será tanto mas marcado cuanto menor haya sido el ejercicio físico en etapas anteriores de la vida.

Por supuesto, los cambios citados inciden en la sexualidad de la tercera edad.

(*) Las publicaciones de Kinsey y Masters y Johnson son fuentes de informacion sexual que aún hoy continúan siendo los referentes en sexualidad humana.
Alfred C. Kinsey fue un biólogo, formado en Harvard. Publicó en 1948 "Sexual behavior in the human male" (Conducta sexual del macho humano), libro que contenía los datos obtenidos en entrevistas individuales con más de 5.000 hombres de todas las edades. En 1953 se editó "Sexual behavior in the human female" (Conducta sexual de la hembra humana). Estas publicaciones provocaron un enorme revuelo en la prensa, en el clero y en el Congreso, y se convirtieron en best sellers.
William H. Masters y Virginia E. Johnson, llevaron a cabo los estudios de la función sexual humana más completos y serios.
Publicaron "Respuesta sexual humana", (Boston, 1966), primer libro en que se investigó las etapas de la respuesta sexual, con rigor científico.

Bibliografía:
• Kinsey Alfred C., Pomeroy Wardell B. , Martin Clyde E. : Conducta sexual del hombre - Ed. Siglo veinte, Arg. - 1967. (1ª Ed: Sexual behavior in the human male, 1948).
• Masters William H., Johnson Virginia E.: Respuesta sexual humana- Ed. Intermedica, Bs. As.- 1981. (1ª Ed: 1966).
• Masters William H., Johnson Virginia E.: Incompatibiladad sexual humana - Ed. Intermedica, Bs. As.- 1981.
• Masters William H., Johnson Virginia E.: El vínculo del placer - Grijalbo - Barcelona - 1978.

Enviado por Licenciatura en Gerontología a las: 08:43 AM
Noviembre 22, 2004
Evaluación de Hogares de Ancianos

En los ültimos treinta años se han incrementado notablemente la cantidad de instituciones para alojar ancianos, bajo las denominaciones de hogares de ancianos, establecimientos para mayores, geriátricos etc.

Autor Lic. David Zolotow
dazolotow@fibertel.com.ar

Fragmento del trabajo presentado en Agosto 2004 en el
III Foro Nacional de Docentes e Investigadores
Universitarios sobre Envejecimiento y Vejez.

Publicado por Mayores en Movimiento

La proporción de mayores residentes en estos establecimientos, también ha ido en aumento como se comprueba en los pocos datos disponibles. ( censo 1991 - 2001)
La evaluación de dichos establecimientos , se continua realizando en la mayoría de los casos, atendiendo a características de infraestructura, relación personal residentes más que a modalidades de atención que sustentan estos lugares y que configuran su cultura organizacional.
Esta presentación, divide dos criterios de conducción, los sistemas saludables y flexibles, frente a los sistemas enfermantes y rígidos, con sus respectivas caracterizaciones.
Los indicadores para la evaluación toman cinco aspectos:
- organizativos.
- actitudes con los residentes.
- criterios de funcionamiento.
- ambiente físico
- personal.
Su aplicacin permite delinear un perfil institucional lo que posibilita los ajustes pertinentes.

Conclusiones

Lograr transformar un hogar de ancianos, no es cuestión de grandes inversiones financieras, incorporación de tecnologías de última generación ni cambios sustantivos de personal, es básicamente concordar en la reflexión sobre nuevos paradigmas con los cuales organizar los cambios adecuados.

Cada una de las áreas o sectores de la institución debe involucrarse en un compromiso activo y participativo en la misma, los residentes no deben ser beneficiarios pasivos de la actividad institucional, su participación debe darse en todos los niveles y deben poder tener representación en las decisiones que los afectan en forma directa, no es solo ser parte del hogar, sino también tener parte y formar parte.

La participación no es solo una relación o un contacto con otros, es también una relación de mutua transformación. El participante construye y modifica al objeto o hecho en el cual participa, y por el hecho de hacerlo es también transformado. La participación es un derecho a través del cual se puede lograr la autorrealización, es una condición para la libertad, pues permite decidir y es un cambio de relación, ya que el poder y las fuerzas institucionales tienden al equilibrio.

Los conceptos sobre el ”deber ser”, de los hogares de ancianos se basan en concepciones, que ubican al ser envejeciente, como sujeto y protagonista activo de su vida.

Más que una respuesta uniforme a lo que deben ser estas instituciones, se propone la uniformidad en la búsqueda de caminos conducentes a estas respuestas.

Motorizar este movimiento, es superar las contradicciones entre necesidades y satisfactores, entre lo universal y singular del envejecimiento, entre el adentro y el afuera institucional, entre lo local y lo global, entre la salud y la enfermedad, entre las alegrías y tristezas, entre la diversidad y la uniformidad.

No excluye llegar a buen puerto, pero mas que el arribo, importa la manera de viajar, en este sentido hogares, saludables inteligentes, proactivos incluyen la transformación constante como manera de vivir.

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Noviembre 10, 2004
ASPECTOS PSICOSOCIALES DEL DOLOR CRÓNICO

El dolor crónico tiene estrechos componentes psicológicos, emocionales y sociológicos; se ha demostrado una fuerte relación entre él, la depresión y la ansiedad en grupos de todas las edades

Fragmentos del texto. El dolor en el adulto mayor
Por José Alfonso Maestre, M.D.
Prof. Asistente, Escuela de Medicina,
Facultad de Salud, Universidad del Valle, Cali. Colombia

Publicado por Mayores en Movimiento
http://ar.groups.yahoo.com/group/mayoresenmovimiento/

5. Esta relación es compleja, interactiva y poco entendida. Los efectos a largo plazo, en el bienestar físico, psicológico y social de un individuo, hacen que una persona adolorida crónicamente sea más propensa a la depresión, sobre todo si es mayor. Asimismo, un enfermo deprimido puede demorarse más para recuperarse y eso puede alterar su experiencia frente al dolor. Otros factores asociados con el dolor y la depresión son los altos niveles de desacondicionamiento o limitaciones físicas que producen y los bajos niveles de seguridad social donde se ubican estos pacientes5,9. Los servicios de atención se sobresaturan por las demandas de cuidado de algunos adultos mayores con discapacidad y dolor de larga duración con cuadros depresivos de fondo, que se agravan más porque es difícil determinar qué fue primero: el dolor o la alteración psicológica. La depresión puede hacer que la prestación de los servicios y cuidados sea más difícil. En las personas mayores hay la tendencia a un sistema de seguridad social más limitado o excluyente9, aunque en Colombia tengan en teoría protección constitucional.
Carecer de afiliación al Sistema de Seguridad Social para un soporte de salud adecuado es, por lo general, la causa del aumento del uso de formas costosas de servicios de atención y eventualmente de institucionalización, casi siempre, en centros estatales.
Hallazgos más recientes indican que la edad no tiene efectos en la asociación entre dolor crónico y depresión; sin embargo, pocos estudios muestran que el estoicismo y el conocimiento superficial en estas áreas, pueden ser parte de la situación actual del dolor crónico en adultos mayores9,10.
(...)
CONCLUSIÓN
El dolor es un problema significativo para la población que envejece, aunque por lo general no expresan en forma adecuada lo que se relaciona con el dolor, porque lo considera incorrectamente algo normal del proceso de envejecimiento. Los tratamientos tradicionales como la medicación son efectivos, pero debe tenerse gran precaución por los cambios en la farmacodinámica y farmacocinética que se presentan en personas de mayor edad. Otros tratamientos que pueden ser efectivos incluyen las modalidades térmicas como el calor y el frío, TENS, relajación y control de la imaginación, ayudas ortopédicas auxiliares, tratamientos activos como el ejercicio, estiramiento y compresión para reducir la inflamación y mejorar la circulación y la educación para tener un entendimiento cognoscitivo del dolor. La experiencia indica que a pesar de todos los problemas con el dolor, muchos adultos mayores son capaces de mantener niveles de actividad funcional. El manejo debe ser de grupo y dentro de éste el equipo de rehabilitación debe estar presente.

Fuente:
http://colombiamedica.univalle.edu.co/VOL32NO4/dolor.htm

5. AGS Panel on Chronic Pain in Older Persons. The management of chronic pain in older persons. J Am Geriatric Soc 1998; 46: 635-651.

9. Allen B, McCrary SV. Legal aspects of geriatric rehabilitative care. In Rehabilitation of the againg and elderly patient. Felsenthal G, Garrison SJ, Steinberg FU (eds.): Baltimore: Williams & Wilkins, 1994. Pp. 539-549.

10. Felsenthal G, Lehman J, Stein B. Principles of geriatric rehabilitation. In Physical medicine & rehabilitation. Braddom R (ed.). 2nd ed. Philadelphia: WB Saunders Co., 2000. Pp. 1343-1367.

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Noviembre 07, 2004
Ejercicio y el Adulto Mayor

A medida que las personas envejecen se producen evidencias de modificaciones y alteraciones en su estado de salud física y sicológica. Estos cambios son progresivos e inevitables pero se ha demostrado en varias investigaciones, que el ritmo de degeneración se puede modificar con la actividad física. En efecto, el ejercicio puede ayudar a mantener o mejorar la condición física, el estado mental y los niveles de presión arterial de los ancianos.

Véronique Morel
Publicado por Mayores en Movimiento
http://ar.groups.yahoo.com/group/mayoresenmovimiento/

LOS CAMBIOS FISIOLÓGICOS AL ENVEJECER

A medida que las personas envejecen, se producen modificaciones en su estado de salud: se alteran las estructuras y se reducen las funciones de las células y los tejidos de todos los sistemas del organismo.(Larson & Bruce, 1987). Aparecen cambios que afectan:
La masa metabólica activa
El tamaño y función de los músculos
El VO2 máximo
El sistema esquelético
La respiración
El aparato cardiovascular
Los riñones
Las glándulas sexuales
Los receptores sensoriales
La médula ósea y los glóbulos rojos.


Estos cambios son progresivos e inevitables, pero se ha demostrado con varias investigaciones que el ritmo de algunos se puede modificar con la actividad física. sistemática (Barboza & Alvarado, 1987; Paterson, 1992) .

LOS BENEFICIOS DEL EJERCICIO PARA LA PERSONA MAYOR
LAS ENFERMEDADES


Con ejercicios aeróbicos adecuados, aunque estos se empiezan a la edad de 60 años, se puede incrementar de uno a dos años la esperanza de vida, la independencia funcional, y ayudar a prevenir enfermedades. Se ha encontrado que las dos tercera parte de las personas con más de 60 años practican de manera irregular alguna actividad física o son totalmente sedentarios. Por causa de la inactividad aparecen los riesgos de enfermedades crónicas como las cardiovasculares, la hipertensión, la diabetes, la osteoporosis y la depresión.(Rooney, 1993)

Muchas investigaciones han demostrado que la práctica física regular incrementa la habilidad de un adulto mayor en sus quehaceres diarios, reduce los riesgos de enfermedades crónicas específicas, incluyendo las enfermedades coronarias y baja la tasa de mortalidad.(Heath,1994) Los sistemas más susceptibles al cambio con el ejercicio son:
El cardiovascular (modulador de la variabilidad de la frecuencia cardiaca con ejercicio aeróbico)
El respiratorio
El inmunológico;

Además se ven beneficiados:
La masa metabólica activa
Los huesos
Llos músculo
Los riñones y los receptores sensoriales.(Barboza & Alvarado,1997; Albamonte,1991; Nieman,1993; De Meersman,1993 ).

El ejercicio logra ayudar en el tratamiento y la prevención de la osteoporosis (Perpignano,1993)
Se puede mejorar significativamente la calidad de vida de una persona de la tercera edad dándole mayor flexibilidad, fuerza y volumen muscular, movilidad y mayor capacidad funcional aeróbica.(Barry y Eathorne,1994; Larson & Bruce, 1987; Vandervoort,1992).

EL ESTADO MENTAL

También se ha encontrado que el ejercicio es benéfico para la salud mental en la tercera edad. Dawe y Curran-Smith (1994), Blair y otros (.Bouchard,1990) encontraron que el ejercicio mejora la auto-estima, el autocontrol, el funcionamiento autónomo, los hábitos de sueño, las funciones intelectuales y las relaciones sociales.

Cuando se investigaron los estados de ánimos positivos y negativos y la fatiga de mujeres después de una clase de aeróbicos, se encontró una diferencia significativa entre los estados de ánimos antes y después de la clase: el efecto positivo se incrementó y la fatiga se redujo.(Choi, 1993)

En una revisión de proyectos realizada por el Departamento de sicología de la Universidad Nacional de Australia, se demostró que el ejercicio es un antidepresivo, un antiestrés y mejora los estados de ánimos de las personas que participan en un programa de entrenamiento.

LA HIPERTENSIÓN

Los adultos mayores hipertensos que participaron en un programa de ejercicio físico pudieron demostrar que su nivel de presión arterial logró controlarse y hasta se mejoró. (Lugo, Pascal, Peréz y Noda,1992)(Strauss,1991).

En una investigación sobre la presión arterial en reposo de personas mayores con presión arterial normal, los resultados mostraron que los dos grupos de ejercicios, uno de intensidad moderada (70%)/45minutos/3 veces por semana y el otro de alta intensidad (85%)/35 minutos/3 veces por semana aumentaron su consumo máximo de oxígeno trabajando en los tres primeros meses del programa y bajaron su presión arterial sistólica a los seis meses.(Braith y otros, 1994)

RECOMENDACIONES PARA EMPEZAR UNA ACTIVIDAD FÍSICA

En programas de ejercicios supervisados para la tercera edad, los factores de riesgos de lesiones, dolores, accidentes y hasta muerte se encontraron a una intensidad más alta de 85% de la frecuencia cardiaca máxima; de hecho, el ejercicio excesivamente intenso o prolongado puede conducir a una fatiga extrema, un cansancio y una convalecencia que retarda los beneficios del ejercicio.

Se recomienda una actividad física regular (de 3 hasta 4 veces por semana) de duración moderada (de 20 hasta 30 minutos) y de una intensidad suficiente (de 70% hasta 85%) para obtener efectos de acondicionamiento, minimizando los riesgos de la actividad física (Larson & Bruce, 1987). Esta tesis es respaldada por Brown & Holloszy (1994), los cuales investigaron los efectos de la caminata, el trote y la bicicleta sobre la fuerza, la velocidad, la flexibilidad y el equilibrio de personas de 60 hasta 72 años. Recalcaron que basta un programa de entrenamiento de moderada intensidad para que estos factores se incrementarán produciendo una alza del Vo2máx. de un 24% para los hombres y de un 21% para las mujeres.

Tomando en cuenta las diferencias de la población de la tercera edad, el Colegio Americano de Medicina Deportiva recomienda un programa de entrenamiento que sigua los lineamientos básicos de prescripción de la frecuencia, intensidad, duración y tipo de actividad para un adulto sano, siendo diferente en su aplicación. Un adulto mayor es diferente y tiene mayor limitaciones física-médicas que un participante de edad mediana, por esto la intensidad del programa es menor mientras la frecuencia y duración se incrementan. El tipo de entrenamiento debe evitar las actividades de alto impacto, además debe permitir progresiones más graduales y mantener una intensidad de un 40% hasta un 85% de la frecuencia cardiaca máxima. Es también importante incluir en el programa un entrenamiento de mantenimiento de la tonicidad y resistencia de los grandes grupos de musculares.(Pollock y otros, 1994).

LAS BUENAS RAZONES PARA EMPEZAR UN PROGRAMA DE EJERCICIO

Un estudio realizado en seis centros deportivos de los Estados Unidos con una muestra de 336 participantes mostró que las principales motivaciones para sentirse a gusto en un programa de ejercicio eran: mantener su salud, desarrollar su condición física y ayudar a relajarse. Un análisis factorial reveló cuatro variables más: una ejecución acertada, un bienestar físico y socio-sicológico y un rendimiento y dominio deportivo. Un manova enseñó que los sujetos de la tercera edad son más motivado y sienten más placer al participar en actividad física por el bienestar socio-sicológico que los participantes jóvenes.(Ashford, 1993)

fuente:http://geosalud.com/adultos_mayores/ejercicio.htm

Enviado por Licenciatura en Gerontología a las: 12:40 PM | Comentarios (2)
Octubre 26, 2004
Demencia y Familiar que cuida

La demencia afecta al paciente y a su entorno. Los cuidadores presentan frecuentemente depresión, aflicción, bronca, culpa, desmoralización, fatiga. Aprender más sobre la enfermedad, tanto como conocer técnicas y habilidades frente a determinadas conductas del enfermo pueden ayudar a sobrellevar las situaciones que se presentan día a día. Es importante buscar ayuda y ¿saben porque?

Por la Dra. Diana Scharovsky
Servicio Atención Tercera Edad (SATE)
del Hospital Privado de la Comunidad,
Mar del Plata, Prov. de Bs. As., Argentina

Publicado por Mayores en Movimiento
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-Para tener información.
-Para aprender a manejar la situación y aliviar el estrés.
-Para reconocer y entender las dificultades que se presentan.
-Para encontrar estrategias adecuadas para las situaciones existentes y las nuevas.
-Para resolver conflictos familiares. Aprender nuevos roles.
-Para ser acompañados en este largo camino de la enfermedad del paciente.
-Para conocer los recursos comunitarios existentes.
-Para evitar la institucionalización precoz.

Está comprobado en múltiples estudios que estar apoyados por un equipo profesional alivia y mejora la calidad de vida de los cuidadores.
Cuidar al cuidador es fundamental para todos los equipos que trabajan con pacientes con esta enfermedad.
Plantearé algunas de las inquietudes que a menudo presentan los familiares en los grupos de ayuda:

Como lo cuido yo, no lo hace nadie
Generalmente no es así y si lo fuere, se debe pensar que esta es una enfermedad larga, que el enfermo puede vivir entre 3 a 15 o más años. Nadie puede dedicar 24 hs. Del día de 365 días del año a cuidar a otro sin tener efectos negativos sobre su propia vida.

Podés venir a quedarte, tengo que ir al médico
En general se pide ayuda para actividades que nadie censura, pero difícilmente para disfrutar de tiempo libre y placentero. Es fundamental que los que pueden ayudar tengan claro que parte de la salud del cuidador es tener ese tiempo.

No tengo a quien pedir ayuda, estamos solos
Recurra a los grupos de familiares que funcionan en varias ciudades del país, si no lo hubiere trate de que un vecino/a ayude. Hay grupos de voluntarios en distintos credos religiosos. Hable con el profesional de su confianza.

Cada vez tengo más acidez, cefaleas, contracturas musculares, o más síntomas de...
Consulte a su médico. Pero lo importante es darse cuenta cuando ya no se puede cuidar al enfermo. Si no tiene ayuda, es el momento de pensar en la institucionalización del paciente. Recuerde que no es abandonarlo, si se supervisa correctamente, estos hogares, residencias, son efectivos.

Bruscamente el enfermo cambió de carácter, se puso agresivo y no lo era...
Tener en cuenta, cuando el enfermo presenta un cambio brusco de conducta , se debe evaluar cuadros clínicos como neumonía, deshidratación, fiebre, dolor, infecciones urinarias. Muchas veces el enfermo no puede explicar lo que siente pero se trasluce por cambios bruscos de conducta que se pueden solucionar erradicando la causa y no aumentando la medicación para los nervios.

Cuando lo llevo a pasear o vienen familiares a casa se irrita.
Tener en cuenta que cuando el paciente esta cansado, se irrita más, por lo que se deben respetar sus tiempos. Cuando se lo fuerza a realizar actividades aumenta su tensión y pueden desorientarse, estar más agresivos. Pensar lo que es mejor para el paciente y no lo que Ud. cree que el quiere.

Es como un niño.
Recuerde que el enfermo no es un niño, se debe mantener su dignidad.

No quiere tomar la medicación, no me deja que lo ayude a cruzar la calle.
Ser firme en las decisiones cuando está en juego la vida del paciente y/o de la familia (manejo de la llave de gas, tomar la medicación, etc.) . No hace falta ser agresivo, basta con tener la suficiente paciencia y decisión para evitar males mayores.

¿Que preferís, la camisa blanca o la azul?
No dar opciones, lo que es sencillo para la persona sana, es difícil para estos pacientes. La pregunta se debe formular así: ¿te traigo la camisa azul? Depende de la respuesta se ofrece la otra.

No, el coche no se lo puedo sacar.
Se debe evitar que el paciente conduzca el automóvil, en un estudio realizado por Friedland y asociados se vio que los paciente con Enfermedad de Alzheimer tenían ocho veces más accidentes que la población en general y frecuentemente ocurrían en las intersecciones de las calles.

Estos son sólo algunos ejemplos. Si Ud. tiene dudas, recurra a los equipos que funcionan en su ciudad. Si no existieren hable con profesionales de la salud para conformar uno.

Fuente: Señoras & Señores
Órgano de difusión de la Asociación de Geriatría y Gerontología
de Mar del Plata, Argentina, Edic. Nro 2, Mayo 2004.

Enviado por Licenciatura en Gerontología a las: 02:33 PM
Octubre 03, 2004
Comprender la vejez y el envejecimiento desde la complejidad

Al hablar de la vejez y envejecimiento, ya estamos hablando implícitamente de la vida, y todos vamos a coincidir que la vida en si misma es compleja, en el sentido que se va conformando por múltiples factores algunos predecibles y otros no, pero todos ellos hacen a la vida.

Lic. Patricia Lang
Pelk@arnet.com.ar
I.C.A.M. ( Instituto para la Contención Integral del Adulto Mayor)

Publicado por Mayores en Movimiento
http://ar.groups.yahoo.com/group/mayoresenmovimiento/

Podríamos ubicar a la vejez dentro de una de las etapas que conforman la vida. Y podríamos llamar envejecimiento al proceso de afrontamiento y a la sumatoria de situaciones complejas que debe atravesar el ser humano dentro de este ciclo vital.

Se hace muy difícil definir la vida globalmente, podemos definirla desde la biología, neurología, desde lo social, o desde cualquier otra disciplina, pero seria una definición acotada a esa perspectiva y sabemos que la vida es mucho más. Y lo sabemos desde el vivir cotidiano. Por lo tanto sucede lo mismo al intentar definir la vejez y su proceso de envejecimiento en conceptos determinantes y cerrados.

La vejez y el modo de vivirla ha ido cambiando a través de los años, porque los estilos de vida se han ido modificando. Las características generales de un viejo del siglo XIX, del siglo XX y en los comienzos del siglo XXI son muy diferentes.

Cotidianamente observamos y nos sorprendemos con las conductas de los niños pequeños y de los adolescentes, notamos claras diferencias al compararla con la conducta durante nuestra niñez y nuestra adolescencia. Evidentemente la cultura, la sociedad, la genética, la biología han han ido influyendo sobre los niños y adolescentes, lo cual se hace evidente a la observación diaria. Sin embargo desde el nacimiento, entre los bebes se pueden encontrar ciertos patrones comunes en relacion a su etapa evolutiva, pero es más difícil encontrar similitudes entre los viejos[i] .

Los adultos mayores para llegar a esa etapa han atravesado infinidad de situaciones y experiencias muchas de ellas compartidas, sin embargo el significado que cada uno ha ido atribuyendo a esa experiencia es personal, la vivencia misma es única. Y al decir de Edgar Morin [ii] “...cada uno de nosotros no puede decir yo más que por uno mismo”.

A pesar de que podamos encontrar ciertas formas propias de la vejez, que lo diferencia de la adultez, no significa que todos los ancianos sean iguales; y esto se nos evidencia en nuestra práctica clínica. Por ejemplo casi todos nuestros pacientes adultos mayores, refieren tener dolores articulares, pero para algunos esto es un muy buen recurso para ubicarse en el lugar del “ viejo de la familia”, “ porque son cosas de la edad ”, y en general tienden a tener una conducta sedentaria, no sale a pasear aduciendo que le duelen las piernas. Al indagar su historia descubrimos que nunca les gustó salir a pasear, con lo cual “el no salir a pasear” hoy se atribuye a la edad, y a dolores de piernas en esta etapa, pero cuando estos síntomas no existían tampoco salían. Otro paciente, que tambien refiere dolores articulares tiene como principal actividad el taller de gimnasia, pero toda su vida realizó actividad física, y a pesar de su malestar encuentra en gimnasia una alternativa para sentirse mejor. Pacientes con deterioro cognitivo, según su medio social, cultual y educacional registran y significan de manera diferente su déficit. Quien se desarrolló y continua frecuentando un grupo de pertenencia en el que lo que los convoca es lo intelectual, se angustia y percibe como una gran pérdida las dificultades cognitivas, puede atribuirlo a enfermedad; sobre todo si se compara con otros miembros de su grupo que no manifiesta perdidas intelectuales. En cambio el anciano que se desarrollo en un medio en donde predominó el pensamiento concreto y en donde lo intelectual no tuvo tanto peso, es posible que tenga registro de su deterioro en un estadio más avanzado que el primero.

Vamos notando que el hecho de padecer dolores articulares o pérdidas cognitivas entre otras dolencias y a pesar de que se presenten con mayor frecuencia en la edad avanzada, no iguala a todos los viejos.

Son muchos los interrogantes y observaciones que debemos considerar para comprender la vejez y el modo de atravesarla. Un elemento fundamental es la familia del anciano, y que lugar ocupa éste dentro del sistema familiar. ¿Cuál es la concepción que el adulto mayor de hoy tenía en relacion a la vejez, durante sus años de juventud?¿ Cuales han sido sus expectativas para cuando llegara a esta etapa?¿Ha ido trasmitiendo esto a sus descendientes?¿Cómo ha sido históricamente la relacion con sus hijos, si los hay?¿Cómo es la relacion actual con su familia?¿Cómo ha sido su estatus social y su situación económica?¿Cuál es el origen étnico y cultural del que proviene?

Son infinitas las variables a observar, porque cada ser humano y específicamente cada viejo tiene su particularidad, y está en la mentalidad de quien mira, poder ver la complejidad de la vejez.

La complejidad según Morin,... es aquello que no puede retrotraerse a una ley, aquello que no puede reducirse a una idea simple. La complejidad es una palabra problema y no una palabra solución.

Claro está, que asistir a un paciente por ejemplo con un síndrome demencial, cuya familia no acepta la enfermedad y no sabe como manejar esta situación, no es tarea fácil. Pero es mucho menos fácil si tratamos solamente al paciente en cuestión, sin tener en cuenta la interacciones, metamensajes. Incluir a la familia es más trabajoso para el profesional, considerar el hábitat, las relaciones conflictivas y las más sanas complica aún mas, e incluir a cualquier otra variable que se presente complica más y más.

Pero consideramos que todos estos factores son los que hacen a la complejidad de “este” anciano y el no considerarlo es una postura muy facilista y en la practica poco productiva.

Bachelard, filósofo de las ciencias, había descubierto que lo simple no existe: “solo existe lo simplificado. La ciencia construye su objeto extrayéndolo de su ambiente complejo, para ponerlo en situaciones experimentales no complejas”. No podemos comprender a la Persona desde lo simple, ello es solo una parte de toda su integridad. Solo el pensamiento complejo y la capacidad de una mentalidad dispuesta nos permitirá comprender la vejez y su proceso.

Morin dice: “ Si la complejidad no es la clave del mundo, sino un desafío a afrontar, el pensamiento complejo no es aquel que evita o suprime el desafío, sino aquel que ayuda a revelarlo e incluso, tal vez a superarlo”

Para comprender al adulto mayor debemos hacerlo desde un pensamiento complejo, en el que podamos incluir todo aquello que hace a su persona, a su esencia y a su existir.

Creemos que el verdadero éxito de un tratamiento comienza cuando los pacientes y quienes lo rodean sienten que son escuchados en la significación personal de su dolencia y la afectación del familiar, amigo o cuidador. El estar dispuesto a comprender la repercusión de lo que sucede tanto en el paciente como en su entorno, va mucho más allá de los tratamientos clínicos o psicológicos tradicionales. “Lo que hoy se necesita no es solamente que el objeto sea adecuado a la ciencia, sino que la ciencia tambien sea adecuada al objeto” (E. Morin) . Las alternativas clásicas pierden su carácter absoluto.

Es indispensable trabajar desde la transdisciplina, que permite concebir al mismo tiempo la unidad, como la diferenciación de las ciencias, incorporar los obstáculos que se presentan, no negarlos o descartarlos. El negarlos o descartarlos, seguramente cuando confunde nuestro entendimiento, es reducir y adaptar la realidad del anciano a nuestra capacidad, sin tener en cuenta la potencialidad del viejo. Y la complejidad tiene que ver con aceptar e incorporar la contradicción.

Al decir de Morin “es necesario abandonar los programas, hay que inventar estrategias para salir de la crisis. Es necesario, a menudo, abandonar las soluciones que solucionaban viejas crisis y elaborar soluciones novedosas ”

El mundo se encuentra en evolución permanente sumado al aumento de la población anciana, obliga a estar abiertos mentalmente para que desde nuestro rol podamos ampliar el horizonte en lo que hace a la comprensión del adulto mayor.

Texto proporcionado por las autoridades del
III Foro Nacional de Docentes e Investigadores
Universitarios sobre Envejecimiento y Vejez.
Mar del Plata- Prov. de Bs. As. Argentina
Agosto-2004

[i] Muchinick Eva: A cerca de la segunda mitad de la vida – 2004- En prensa
[ii] Morin Edgar: Introducción al pensamiento Complejo-Ed. Gedisa

Enviado por Licenciatura en Gerontología a las: 08:31 AM
Septiembre 24, 2004
El ejercicio moderado se relaciona con un menor riesgo de demencia en personas de edad avanzada

La práctica de ejercicio, aunque sea poco intenso, como caminar unas horas a la semana, parece mantener en forma el cerebro de las personas de edad avanzada, según dos estudios publicados en el último número de "JAMA".

Fuente: JAMA 2004;292:1447-1453 http://db.doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/go?pag=http://jama.ama-assn.org/cgi/content/abstract/292/12/1447

Publicado por Mayores en Movimiento (mayoresenmovimiento@gruposyahoo.com.ar)

Por un lado, una de las investigaciones concluye que las personas mayores que caminan al menos dos horas semanales tienen menos probabilidades de desarrollar demencia a lo largo de un período de 6-8 años.

Este estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Virginia (Estados Unidos) con una muestra de 2.257 personas de origen japonés que viven en Hawai, de 71 a 93 años de edad al inicio del estudio, ha comprobado que la actividad física moderada se asocia a una reducción del riesgo de demencia del 80%.

El segundo estudio, firmado por médicos de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard con una muestra de 18.000 mujeres de 70 a 81 años, evaluó la relación entre el ejercicio físico y la capacidad de aprendizaje y memoria. Concluye que la práctica de actividad física se asocia a una mejor puntuación en los tests que evalúan la función mental.

Enviado por Licenciatura en Gerontología a las: 07:56 AM | Comentarios (1)
Septiembre 23, 2004
Vivir muchos años pero no llegar a viejo

ACERCA DEL RECHAZO A TODA IDEA DE ENVEJECER

¿Por qué se suele rechazar la idea de envejecer? Para explicar esta contradicción –querer vivir muchos años pero no desear ser viejo– el mito de la Fuente de Juvencia es suficiente: vivir muchos años, sí, ¡pero siempre joven!

Por Graciela Zarebski
Página/12
23 de setiembre de 2004

El mito alude a uno de los traumas inherentes a la constitución de la subjetividad, uno que Joyce McDougall incluía entre los traumas universales: la inevitabilidad del envejecimiento y de la muerte. Estamos haciendo referencia al trabajo psíquico que todo ser humano debe realizar, con mayor o menor grado de conciencia, a lo largo de su vida: el trabajo del envejecer.

Henri Pequignot, gerontólogo francés, sostiene que la vejez se crea todos los días inconscientemente. Ella podría ser creada conscientemente, con los ojos abiertos sobre el porvenir: abrir los ojos al porvenir, a fin de que el curso de nuestra vida responda a un diseño a ser armado y creado cotidianamente.

Colaborar con la toma de conciencia, en este trabajo de elaboración anticipada, es una de las tareas que encaramos en el campo de la psicogerontología. Es la parte preventiva del quehacer de psicólogos, terapistas ocupacionales, psicogeriatras, músicoterapeutas y hasta psicopedagogos (denominados, en esta tarea, geragogos), disciplinas que se ocupan de diversos aspectos que hacen a la salud mental en el envejecimiento.

La tarea preventiva se asienta en el conocimiento de los factores de riesgo de un envejecer patológico a nivel emocional y mental, así como de los factores protectores o resilientes que permiten alcanzar un envejecer normal.

* Directora de la Carrera de Posgrado de Especialización en Psicogerontología y coordinadora académica de la Licenciatura en Gerontología, Universidad Maimónides.

http://www.pagina12web.com.ar/diario/psicologia/9-41375.html

Enviado por Licenciatura en Gerontología a las: 07:25 AM
Septiembre 21, 2004
El 70% de los cuidadores de enfermos de Alzheimer sufren trastornos del estado del ánimo.

Una ponencia del jefe de neurología del Hospital y otra de la abogada que colabora con la Asociación de familiares y amigos de enfermos de alzheimer y otras demencias de Zamora inauguraron la jornada de puertas abiertas, celebrada ayer en el centro de día Ciudad Jardín.

EL NORTE DE CASTILLA. 2004-20-SEPTIEMBRE.

La Asociación de Familiares y amigos del Alzheimer y otras demencias de Zamora consiguió el pasado mayo abrir este centro de día en la avenida Hernán Cortes, donde también tiene su sede definitiva la agrupación.

En estas instalaciones se ofrece atención especializada e individualizada, en horario de 10.00 a 18.00 horas, incluyendo el servicio de alimentación y la opción del transporte adaptado.

Con capacidad para 40 personas, el centro tiene ya 30 plazas ocupadas, «y esperamos que el resto se complete antes de que finalice el año», indicó Manuel Figueruelo.

Autonomía y autoestima

Las actividades que desarrollan buscan lograr mantener el mayor tiempo posible las capacidades que conservan los enfermos, con el fin de aumentar su autoestima y su autonomía.

La asociación ofrece además ayuda especializada a domicilio y programas que se ponen a disposición de los familiares de estos enfermos, como, por ejemplo, apoyo psicológico, talleres formativos y grupos de autoayuda, entre otros. El centro de día Ciudad Jardín acoge también a enfermos de otras demencias, no solo del mal del alzheimer.

Dentro de la Semana del Alzehimer, esta tarde tendrá lugar en la Iglesia de San Lázaro una misa por los enfermos y fallecidos del alzheimer. Será a las 19.30 horas. Desde ayer hasta el próximo miércoles se han organizado distintos actos relacionados con esta demencia, con motivo de la celebración el 21 de septiembre del día mundial del alzheimer.

Enviado por Licenciatura en Gerontología a las: 07:45 AM | Comentarios (2)
Agosto 31, 2004
LA SALUD MENTAL EN EL ENVEJECER

Desde mediados del siglo veinte, la Humanidad está logrando cumplir con una meta largamente soñada: el incremento de la longevidad. Aun cuando los beneficios que esta adquisición implica, sólo están en condiciones de disfrutarlos los países o sectores mejor posicionados socio-económicamente, para cualquier persona la aspiración a tener una vida más larga, es indudable.

Dra. Graciela Zarebski, Directora de la Carrera de Posgrado de Especialización en Psicogerontología y Coordinadora Académica de la Licenciatura en Gerontología Universidad Maimónides.

Pero, si esto es así, ¿por qué se suele rechazar la idea de envejecer?

Para explicar esta contradicción – querer vivir muchos años pero no desear ser viejo – el mito de la Fuente de Juvencia es suficiente: vivir muchos años, sí, ¡pero siempre joven!

El mito alude a uno de los traumas inherentes a la constitución de la subjetividad, al que Joyce Mc. Dougall incluía entre los traumas universales: la inevitabilidad del envejecimiento y de la muerte.

Estamos haciendo referencia al trabajo psíquico que todo ser humano debe realizar, con mayor o menor grado de conciencia, a lo largo de su vida: el trabajo del envejecer.

Así, Henri Pequignot, gerontólogo francés, sostiene que ¨la vejez se crea todos los días inconcientemente. Ella podría ser creada concientemente, con los ojos abiertos sobre el porvenir que viene ¨. Se tratará, entonces, de abrir los ojos al porvenir, a fin de que el curso de nuestra vida responda a un diseño a ser armado y creado cotidianamente.

Esta es una de las tareas – colaborar con la toma de conciencia en este trabajo de elaboración anticipada – que encaramos quienes nos desempeñamos en el campo de la Psicogerontología. Es la parte preventiva del quehacer de psicólogos, terapistas ocupacionales, psicogeriatras, musicoterapeutas y hasta psicopedagogos (denominados geragogos en esta tarea), disciplinas que se ocupan de diversos aspectos que hacen a la salud mental en el envejecimiento.

La tarea preventiva se asienta en el conocimiento de los factores de riesgo de un envejecer patológico a nivel emocional y mental, así como de los factores protectores o resilientes que permiten alcanzar un envejecer normal.

Este conocimiento, que es un logro reciente en nuestro desarrollo científico, nos permite detectar los desvíos que llevan a desenlaces problemáticos que inciden en el desencadenamiento de las patologías prevalentes en la vejez y que nos llevan a intervenir desde diversos ámbitos, en asistencia y rehabilitación.

Desde el paradigma de la complejidad, entendemos que el ser humano en su envejecer, es un objeto de estudio complejo, al cual sólo un abordaje interdisciplinario puede intentar explicar y atender.

El campo de la Psicogerontología es, por lo tanto, según este paradigma, un campo muy amplio que comprende el estudio y abordaje interdisciplinario de la salud mental del ser humano que envejece, desde la tarea preventiva, asistencial y de rehabilitación y con una visión compartida, asentada en el logro de la continuidad identitaria y la evitación del derrumbe, quiebres o caídas, que los diversos ¨ temas ¨ del envejecer podrían favorecer.

Como última y de más reciente desarrollo entre las áreas de la Gerontología, en la cual se venía sosteniendo confundida dentro de la Biogerontología y de la Gerontología Social, la Psicogerontología, como área diferenciada, representa hoy un nudo de convergencia de diversos desarrollos actuales en la salud mental: desde el psicoanálisis a la teoría cognitiva, pasando por el enfoque de las neurociencias, con los avances psiconeuroinmunoendócrinos, constituyendo, el logro de las interrelaciones, un desafío cotidiano en nuestros afanes investigativos.

Sin embargo, este no es el panorama que prevalece hoy en día en el estudio de la salud mental en el envejecer.

Seguramente en coincidencia con lo que sucede en todo el campo ´ psi ´, podemos encontrar, por un lado, eventos científicos y producciones acerca del Psicoanálisis de la vejez, separados de los concernientes a los trastornos cognitivos y de los referidos a las patologías y sus abordajes farmacológicos, por otro, con lo cual la ciencia sigue perdiendo la oportunidad de entender al sujeto que envejece en su complejidad.

Desde este pensamiento, en la Universidad Maimónides, en su área de Gerontología, venimos desarrollando la Carrera de Especialización en Psicogerontología y este año nos hemos propuesto indagar acerca del desarrollo alcanzado por este campo de conocimiento en Iberoamérica, para lo cual estamos organizando, conjuntamente con la Revista Virtual Tiempo de Psicogerontología, el Primer Congreso Iberoamericano de Psicogerontología para noviembre del 2005.

Con este fin, en octubre del 2004, en el marco de las Jornadas Universitarias de Gerontología que realizaremos con entrada libre y gratuita en nuestra Universidad del 27 al 30 de ese mes (27/10: Biogerontología, 28/10: Gerontología Social, 30/10: Actividades Comunitarias con Adultos Mayores), realizaremos una Pre-Jornada, el viernes 29 de octubre, que se constituirá en Pre-Jornada del Congreso del 2005.

Ese día concurrirán expertos de diversos países de Iberoamérica, quienes junto con representantes del quehacer psicogerontológico de diversas disciplinas de nuestro medio, expondrán y nos ayudarán a pensar acerca del desarrollo y obstáculos de este campo de trabajo. Integraremos también al debate las respuestas que nos envíen todos los profesionales interesados en responder a un cuestionario elaborado por la Comisión Científica, que aquí adjuntamos, mediante el cual podrán hacer oír sus ideas ese día y que quedarán como testimonio en el libro y CD que editaremos como registro del quehacer de las Jornadas.

Consideramos que este será un modo de contribuir al avance, enriquecimiento y profundización de un tema que nos concierne a todos: nuestro mejor envejecer.

Enviado por Licenciatura en Gerontología a las: 01:17 PM | Comentarios (2)
Agosto 23, 2004
La Depresion Normal en el Anciano Valorada a Traves del Test de Rorschach

Quién trabaja a diario con ancianos puede notar fácilmente que esta población es capaz de desarrollar una serie de conductas que asombraría a más de un incauto. La realidad clínica nos señala que, a diferencia de la valoración sociocultural predominante en nuestra sociedad occidental, el anciano es capaz de adaptarse progresivamente a medida que la situación así lo demanda, debiendo - al igual que todo ser humano - contar con un contexto biopsicosocial que se lo facilite.
Socioculturalmente y desde "el saber" ( doxa y episteme ) es muy común el encontrarse con el concepto de la existencia de una "Depresión Normal" en el anciano.


Gentileza del Dr.
David M.Karp Psicólogo Psicogerontologia Psicosomática
http://dmkarp.tripod.cl/davidmkarp/


¿Cómo es posible compatibilizar entonces este concepto con la realidad clínica?
La historia de la Ciencia es rica en situaciones como esta.
Intentaremos pues en el siguiente trabajo aportar aquellos elementos que nos permitan analizar los datos de la clínica e interpretarlos posteriormente.
Utilizaremos técnicas de diagnostico de conservación de las capacidades cognitivo intelectuales de la muestra a los efectos de estudiar las variaciones observables asociadas a distintos niveles de conservación, el Test de Rorschach a los efectos de observar en que medida los datos obtenidos son compatibles con el concepto de "Depresión", para cruzar estas variables y analizar los datos obtenidos.Este análisis será realizado desde el marco teórico del Psicoanálisis permitiendo demistificar otro preconcepto (doxa y episteme) que desvincula al Psicoanálisis de la posibilidad de un abordaje formal y cuantitativo.

Hipótesis:
El Test de Rorschach es un instrumento válido para el estudio de la dinámica intrapsíquica del anciano relacionada con el concepto de "Depresión Normal " tomando en consideración distintos niveles cognitivo intelectuales

Objetivo:
Aplicar el Test de Rorschach en una población de ancianos uruguayos centrando la atención en los aspectos de la dinámicas intrapsíquica observables e interpretarlos de acuerdo a la corriente psicoanalítica.

Material y Método
La Muestra.
Fue tomada al azar entre los pacientes que concurrieron en el año 1990 a la Policlínica de Geriatría y Gerontología del Hospital de Clínicas en la ciudad de Montevideo, Uruguay.
La misma consistió en un total de 55 pacientes (23 hombres y 32 mujeres ) entre los 63 y los 91 años de edad.
Una vez que los ancianos resultaban seleccionados se les solicitaba su aprobación para intervenir en el estudio y una vez obtenida, en el mismo box donde fueran atendidos se les presentaba las láminas.

Test Utilizados

En caso que en la historia clínica del paciente no contara con datos recientes , se procedía a realizar pruebas que investigan las capacidades operatorias de acuerdo con Piaget e Inhelder estandarizadas por Vinh-Bang de acuerdo a lo propuesto por Ajuriaguerra. Las pruebas elegidas son :

· Conservación del concepto de líquidos
fl no presente es equiparable a un niño de 6 años de edad ( nivel preoperatorio )
fl presente es equiparable a un niño de 7 años de edad

· Conservación del concepto de sustancia equiparable a un niño de 8 años de edad
· Conservación del concepto de peso equiparable a un niño de 9-10 años de edad
· Conservación del concepto de volumen equiparable a un niño de 11 años de edad
· Conservación de la disociación Peso Volumen equiparable a un niño de 12 años de edad
· Conservación del nivel Lógico Formal

De acuerdo a los datos obtenidos la muestra presentaba las siguientes características:

Conservación del Nivel Cognitivo Intelectual de la Muestra

CONSERVACI©N Hombres Hombres Mujeres Mujeres Total Total

Preoperatorio 6 26 8 27 14 24
Líquido 6 26 6 21 12 22
Sustancia 1 6 0 00 1 2
Peso 3 10 2 3 5 9
Volumen 0 00 7 23 7 13
Dis.Peso/Vol 6 26 5 16 11 20
Lógico 1 6 4 10 5 9
Total 23 100 32 100 55 10

Se señala que solo el 6 % de los hombres y 10.% de las mujeres conservan indemnes sus capacidades cognitivo intelectuales

Nivel Cognitivo de la muestra

A los largo del presente trabajo se ha dividido a la muestra en 5 grupos de acuerdo a la conservación de su capacidad cognito intelectual :

Grupo 1( n=6)
Aquellos ancianos que han presentado dos o más elementos que nos permitan pensar en un deterioro más importante que el resto de la muestra.

Edad Sexo Nivel Conservado Comentario
75 M Preoperatorio En estudio por posible demencia
92 M Líquido Repite misma respuesta en distintas láminas, signos frontales
70 F Preoperatorio Demencia de Tipo Alzheimer.
78 F Dis. Peso/Vol Antecedentes Vasculares, repite misma respuestas en distintas láminas, signos extrapiramidales, disquinesia buco linguo fasial, posible deterioro inhomogeneo
75 F Preoperatorio TAC Atrofia cerebral difusa
86 M Volumen Repite mismas respuestas en distintas láminas, multiinfarto con lesión frontal


Grupo 2 (n=12)
Ancianos que se encuentran en un nivel cognitivo intelectual de Preoperatorio.

Grupo 3 (n=12)
Ancianos que se encuentran en un nivel cognitivo intelectual de Conservación de Líquido

Grupo 4 (n=8)
Ancianos que se encuentran en un nivel cognitivo intelectual de Conservación de Volumen

Grupo 5 ( n=9)
Ancianos que se encuentran en un nivel cognitivo intelectual de Disociación Peso/Volumen

En relación al Test de Rorschach nos manejaremos con los siguientes parámetros de acuerdo a la Clasificación Americana de respuestas:

Entendemos por Respuesta todo aquello que el sujeto verbaliza dentro del contexto del Test desde el momento en que toma contacto con una lámina hasta que toma contacto con la próxima lámina

Respuesta Popular
Es un